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jueves, 8 de septiembre de 2011

Redes sociales: no culpar al mensajero

Egipto

Está creando un mal ejemplo para países como China, dicen activistas pro derechos humanos. La respuesta de Gran Bretaña a los incidentes del mes pasado –una propuesta de tomar medidas drásticas contra redes sociales y telecomunicaciones modernas- causó un rechazo generalizado. ¿Se trata de un ataque a la democracia? ¿Una medida desesperada por parte de un político acosado? ¿O es una respuesta razonable?

Cuando el primer ministro británico David Cameron se dirigió al Parlamento después de los disturbios del mes pasado culpó a Facebook, Twitter y RIM (el fabricante de Blackberry) por los contenidos en sus mensajes. Dijo que determinada gente debía ser expulsada de las redes sociales por sospecha de incitación a la violencia. Su llamado al cierre temporal de las comunicaciones fue inédito en Occidente.

Repensar la democracia

La prensa china, controlada por el Estado, estaba encantada, calificándola de una medida audaz y advirtiendo a los países en desarrollo ante una “adoración ciega por la democracia occidental”. El llamado a aquellos chinos que “abogan por un desarrollo ilimitado de internet” a que “se lo piensen dos veces” fue especialmente llamativo.

Por supuesto que Cameron no estaba esperando la aprobación de China. ¿Tomar medidas drásticas contra las redes sociales? ¿Las mismas herramientas que permitieron al pueblo egipcio librarse de Mubarak?

Las críticas a Cameron fueron fuertes en Holanda, el primer país que les aseguró por ley a los usuarios el acceso a internet. “Primero que nada, cerrando las redes de comunicación no evita el descontento social”, argumenta Ot van Daalen, activista por los derechos de internet de Bits of Freedom.

Según Van Daalen, si se observa el levantamiento en Egipto o los disturbios raciales en Los Ángeles después del juicio en el que los policías que propinaron una brutal golpiza a Rodney King en 1992 fueron absueltos, ambos hechos fueron tan graves como los ocurridos en el Reino Unido la pasada semana. Cuando golpearon a Rodney King no existía internet todavía, y en Egipto internet fue clausurado pero los incidentes continuaron. Es decir, no hay una conexión directa.

Van Daalen considera que las autoridades deberían tomar medidas que no afectaran a los ciudadanos respetuosos de la ley, y dejar intactas la privacidad y la libertad de información. ¿Un buen ejemplo? “Monitorear los mensajes de Twitter o controlar el tráfico por internet, por orden judicial, en el caso de sospechosos criminales, pero no cortar toda la red.”

Discusión realista

El político socialdemócrata holandés Diederik Samson, no está de acuerdo con los activistas. Contrariamente a la opinión de su propio partido, Samson publicó un “tweet” ampliamente difundido apoyando el cierre local de Ping, el servicio de mensajes gratuito de Blackberry, durante los disturbios callejeros. Internet ahora ha crecido, argumentó, de modo que ya es hora de llevar a cabo una discusión realista sobre orden público y seguridad.

Llamados como éste causaron sorpresa a expertos de seguridad. No porque contravinieran derechos civiles sino porque revelan una gran ignorancia sobre la tecnología. El mensajero de Blackberry, supuestamente el método favorito de los revoltosos para enviar mensajes en clave, es en realidad muy fácil de detectar, dice el investigador de seguridad Ross Anderson de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido. En otras palabras, no hay necesidad de prohibirlo.

Medidas irrelevantes

Entonces ¿por qué Cameron y Samson culpan al mensajero? Según Anderson, “los políticos de todo el mundo sienten la necesidad de aparecer como haciendo algo” tomando iniciativas que son “poco prácticas e irrelevantes y que serán olvidadas al día siguiente”.

Compara el accionar del primer ministro británico con el de la rechazada ley francesa anti piratería de internet que permite a las autoridades prohibir el uso de internet a personas que bajen programas ilegalmente. Es parte de un creciente desprecio por los derechos judiciales en Europa Occidental, dice Anderson.

“Varios países de Europa Occidental tienen una historia lamentable. Francia con su ley anti piratería y Dinamarca con su propuesta para una realmente vigorosa censura de internet, se están poniendo del lado de China con su actitud. Y Gran Bretaña está dando muestras de querer unirse a los franceses, los daneses, los chinos y los iraníes.”

Según Anderson, EE.UU. se destaca como defensor del derecho que otorga la Constitución a la libertad de expresión. Sin embargo, su comparación entre las medidas europeas y las políticas chinas es enérgicamente rechazada por Courtney Radsch, de la Freedom House, una instancia contralora pro democracia que opera en Washington.

“En Gran Bretaña están discutiendo acerca del derecho a cerrar determinadas redes sociales específicas, pero lo hacen dentro de un contexto democrático donde la gente puede expresar sus opiniones acerca de si el gobierno tiene o no la autoridad para hacerlo. Ahí es donde radica la diferencia fundamental con países como China, Birmania o Cuba, donde se aplican fuertes restricciones a la libertad de expresión y la tecnología de información.”

Radsch puntualiza que lo que se ha venido discutiendo en Londres, son medidas específicas y temporales para enfrentar una amenaza inminente de violencia. Y eso, dice, está muy lejos de ser Egipto durante el levantamiento en la Plaza Tahir, cuando toda la red de comunicaciones de la nación fue cortada.


Por Robert Chesal

Fuente: RNW 

miércoles, 24 de agosto de 2011

Protestas en las redes sociales, un poder que inquieta a gobiernos

Protestas en Turquía contra la censura de Internet, en mayo pasado.
 
Han demostrado ser el medio más efectivo para congregar masas. Su uso se ha propagado en el mundo y se han convertido en herramientas revolucionarias de organizaciones que han logrado tambalear las estructuras de regímenes dictatoriales en Medio Oriente o poner en aprietos a gobiernos de occidente que ahora las ven como una amenaza y ya buscan la forma de censurarlo.

Se trata de las redes sociales Facebook y Twitter, entre otras, nombres que se han vuelto comunes sobre todo entre los jóvenes, por ello el premio Nobel de Química Ahmed Hassan Zewail se refirió a ellos como “los hijos de Facebook”.

En el hecho más reciente, hace dos semanas, miles de jóvenes se contactaron a través de las redes sociales para concentrarse en diversas ciudades del Reino Unido, donde protagonizaron disturbios en una protesta por la muerte de un joven a manos de la policía, que además sacó a la luz problemas sociales de desempleo y pobreza de los habitantes. El hecho se saldó con más de 2.000 detenidos y millonarias pérdidas.

Su poder de convocatoria preocupó tanto al gobierno británico que planteó medidas para bloquear ese servicio.

El descontento social, el desempleo, la pobreza, la exclusión o gobiernos represivos son los motivos que han llevado a las masivas convocatorias a través de internet.

“Así es como le decimos al mundo lo que está pasando”, respondieron jóvenes tunecinos en las revueltas en enero pasado al periodista Peter Beaumont del diario The Guardian. Ellos escribían y colgaban fotos de ellos mismos en Facebook, imágenes de la revolución disponibles para todo el mundo.

“Es innegable la participación de los jóvenes como actores centrales de las protestas, quienes han hecho de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación parte importante de sus movilizaciones”, publicó el sitio web myspace.com que hizo un estudio sobre las protestas en las redes sociales.

La influencia de estas plataformas en las protestas se dio con fuerza a inicios de este año cuando las revoluciones en Medio Oriente ocurrieron como un efecto dominó que comenzó en Túnez, pasó por Egipto y avanzó hacia otros países.

En Túnez los problemas de desempleo y pobreza dieron origen a las revueltas. El caso de un joven que se autoinmoló a fines del 2010, luego de que la policía le confiscara las frutas que vendía de forma ilegal, causó conmoción y desencadenó reacciones que se propagaron en las redes sociales. A las primeras manifestaciones masivas le siguieron brutales represiones de las fuerzas policiales, documentadas y narradas en tiempo real en videos e imágenes reproducidas y diseminadas a través de Facebook, Twitter y YouTube.

Las protestas que dejaron más de 60 muertos culminaron con la salida del dictador Zine Al Abidine Ben Ali, en el poder por más de 20 años.

Inspirados en Túnez, las manifestaciones contagiaron a Argelia y Egipto, donde la revolución saltó de las redes sociales a las calles, que terminó con el gobierno dictatorial de Hosni Mubarak. Aquí las protestas tuvieron origen en la muerte del joven bloguero Khaled Said, en junio del 2010, a manos de la Policía secreta. Convocatorias en Facebook concentraron a cientos de miles de personas.

Estas movilizaciones se extendieron a otro países árabes: Jordania, Libia, Irán, Siria, Barein, Marruecos, Irak, Omán y Yemen e Israel, donde hace dos semanas, más de 300 mil personas convocadas a través de internet se manifestaron contra el gobierno. Mientras en Dubai, la Policía permanece vigilante ante los intentos de organizar protestas y huelgas, a través de Twitter y Facebook.

El éxito de las masivas convocatorias a través de internet saltaron a Occidente, siendo uno de los casos más destacados el de España. Movidos por la situación política, social y económica del país, una ola de citas se fueron integrando desde Facebook, Twitter y páginas web, que dieron origen a extensas concentraciones.

Más de 200 páginas en Facebook llegaron a registrar un número de seguidores superior a los 200.000 usuarios y una intensa actividad en Twitter, con más de 500 mensajes por hora en el tiempo crucial del 15 de mayo, donde surgió el llamado movimiento 15M, según Vipnet360, consultora especializada en social media.

Los desalojos de la policía solo motivaron que las protestas se hicieran más fuertes y con más adeptos.

De España, las protestas se riegan al resto del continente en Reino Unido, Bélgica, Italia y Portugal, entre otros países.

Desde América, el fenómeno del poder de las protestas en las redes sociales ya preocupa a autoridades en Estados Unidos. En la ciudad de Los Ángeles, la policía acusó a un rapero por un tuit que generó un inmanejable aluvión de llamadas a sus números de emergencia y el metro de San Francisco cortó la señal de los celulares para evitar que se propagara una protesta que estaba organizándose a través de las redes sociales.

La semana pasada, el escritor mexicano Carlos Fuentes pidió a los países de América Latina “poner atención, rápido, a los motivos de descontento” que existen en cada una de esas naciones ante la posibilidad de que se repitieran los disturbios de Reino Unido.

Fuentes puso como ejemplo el caso del movimiento estudiantil en Chile, país con el más alto ingreso per cápita, que no logra solucionar el tema educativo. Considera que la violencia desatada en Reino Unido es consecuencia de la existencia de “dos naciones” representadas una por una clase privilegiada, y otra, por gente con cada vez menos oportunidades.

Lo que teme Fuentes ya comienza a cobrar fuerza. Desde el jueves pasado, en Río de Janeiro, un grupo de brasileños está organizando, a través de las redes sociales, una gran manifestación contra la corrupción en Brasil, después de una serie de escándalos en varios ministerios del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.

A organismos como Reporteros Sin Fronteras le preocupa la reacción de los gobiernos y advierte “a las autoridades británicas contra toda medida destinada a cerrar o restringir de manera drástica la utilización de las redes sociales”.

Las redes “han ayudado” a generar una idea de un movimiento que crece, se fortalece, avivando minuto a minuto y en tiempo real los ánimos de protestas. ¿Hubieran ocurrido estas revueltas en Medio Oriente u Occidente, sin las protestas en las redes sociales?, cuestiona el estudio de myspace.com.

Fuente: Universo

lunes, 8 de agosto de 2011

"En Internet la censura tradicional no funciona"


Entrevista a Eric Samson. Coordinador de Periodismo Multimedios

¿Por qué está aquí?

Su experiencia. Francés, 30 años como periodista, Máster en periodismo digital y coordinador de multimedios.

Su punto de vista. Es inviable que un medio verifique la originalidad de un comentario en Internet.

En comparación a otros países, ¿cómo mira en Ecuador la posibilidad de utilizar Internet para generar opinión y debate público?

Ecuador tiene una posición favorable. Reporteros Sin Fronteras publicó en marzo del 2011 el mapa de los países depredadores de Internet. Se trata de naciones como China, Irán, Cuba, Vietnam, Egipto o Uzbekistán, en donde existe un control estricto a los contenidos dentro de la red.

¿De qué forma se instalan estos controles?

La manera más drástica de hacerlo es cerrar la red, esto ocurrió durante las denominadas revoluciones de Facebook y Twitter, cuando en Egipto, el régimen de Mubarak cerró el acceso a Internet durante varios días.

Eso sucedió durante un momento político crítico.

Claro, habían manifestaciones fuertes exigiendo la salida del Régimen, e Internet fue utilizado para difundir ese mensaje

En situaciones políticas tensas, estos nuevos espacios sirven para el activismo y generan crítica ciudadana.

El 2010 vio la consagración de las redes sociales y del papel de la Internet como instrumento de movilización y de difusión de la información. Las redes facilitan la creación de nuevos espacios de debate, que se autorregulan y controlan.

Pero hay gobiernos a los cuales esto no les conviene.

Ahora los gobierno más autoritarios utilizan métodos más suaves para evitar este debate. Por ejemplo, en Irán se baja la velocidad de banda ancha y de este modo la conexión se vuelve lenta.

¿Este deseo de controlar la red se da solo en países con regímenes totalitarios?

No es solamente un problema de países con regímenes dictatoriales, en países como Francia, Italia, Chile, en nombre de la lucha contra la pedofilia y derechos de autor, hay leyes que proponen regular su uso.

Pero es otro enfoque sobre el control de contenidos.

Los Estados tienen la obligación de promover el acceso de Internet a la población y no se puede justificar la interrupción de ese servicio. Si se limita ese acceso, sería para proteger a los ciudadanos de algún mal social.

En el último borrador de la ley de medios, se propuso un proyecto para regular los contenidos y comentarios dentro de la ‘plataforma digital’. ¿Es lo adecuado?

Las Naciones Unidas dicen que los intermediarios de servicios de Internet no deberán ser responsables por los contenidos generados por terceros y tampoco se les debe exigir controlar los contenidos de los usuarios. Sin embargo, los medios, en ningún tipo de plataforma, podrían publicar mensajes que atenten contra menores o llamen a la violencia o racismo.

Pero en una plataforma digital las personas tiene libre acceso y todos deben ser tomados en cuenta.

Los mensajes ofensivos son autorregulados o denunciados por los mismos usuarios. Todos los periódicos regulan en sus páginas web los comentarios.

¿Si hay una regulación del texto desde el lector, la propuesta del legislador Mauro Andino estaba demás?

En ese punto la propuesta no se justifica, los medios solicitan, antes de dejar un mensaje, la dirección de correo y datos de referencia. Pero pedir más a un medio es técnicamente imposible.

¿Solo que envíe la cédula de ciudadanía escaneada...?

Llegar a esos extremos es ridículo. Un medio solicita la información, pero verificarla es complicado e irrealista.

¿Se estaría también atentando contra la posibilidad de guardar anonimato, por el temor a las represalias?

En los regímenes donde hay dictaduras, el anonimato es una fuente de protección para que la gente pueda ejercer algo de la libertad de expresión. En el país, la situación de la Justicia genera un temor legítimo y la gente tiene el derecho al anonimato.

¿Cuáles serían los riesgos para un gobierno?

En Internet los mecanismos tradicionales de censura no funcionan. Por eso, los regímenes temen esta nueva plataforma.

Fuente: El Comercio

miércoles, 4 de mayo de 2011

Los "opresores online" muestran la otra cara de Internet


Internet y sus redes sociales no sólo se han convertido en un foro para la libertad de prensa y los emergentes movimientos democráticos en el mundo, sino también en un campo de batalla en el que luchan los gobiernos más represivos.


Así lo señala un informe divulgado en vísperas del Día de la Libertad de Prensa, por el Comité para proteger a los periodistas (CPJ), con sede en Estados Unidos.

Desde los bloqueros que airearon a través de mensajes de texto el malestar popular contra los gobiernos de Túnez y Egipto hasta los disidentes que luchan por los derechos humanos en China, todos se han servido de la red. Pero los gobiernos represivos han aprendido a usar las mismas tácticas para bloquear, inutilizar o destruir los mensajes políticos y sociales de los oprimidos.

"Muchas de las tácticas de los opresores revelan una creciente sofisticación, desde el servicio de correo electrónico apoyado por el Estado chino y diseñado para acceder a las computadoras de los periodistas a los ciberataques contra páginas web de noticias en Bielorrusia", sostiene el CPJ.

El encarcelamiento de periodistas, escritores y defensores de los derechos humanos es una táctica eficaz para suprimir la libertad de prensa, señala el estudio sobre las herramientas de los "opresores online". Y es que la opresión en Internet se ha convertido en un arma de consecuencias catastróficas, pues los gobiernos con una larga experiencia en violaciones de derechos humanos ahora utilizan las herramientas online.

Mientras luchaban por mantenerse en el poder, los regímenes de Egipto y Túnez intentaron imponer la censura en la red. El presidente egipcio, Hosni Mubarak, bloqueó Internet en enero tras las primeras señales de protestas populares en El Cairo, pero lo tuvo que desbloquear una semana después debido a la presión internacional.

También Libia y Bahréin intentaron perturbar la comunicación en Internet como respuesta a las exigencias populares de libertad. La Junta Militar de Myamnar, la antigua Birmania, bloqueó Internet durante la revuelta de 2007, y lo mismo hizo China en 2010 para intentar sofocar las protestas de grupos étnicos en la provincia occidental de Xinjiang, señala el CPJ.

Irán y China, que se sitúan en lo más alto del estudio en cuanto a detención de periodistas con 34 en 2010, han logrado bloquear con éxito el acceso a distintos portales en Internet y evitado que los ciudadanos utilicen determinadas palabras clave en los buscadores para seguir las noticias internacionales.

China, por ejemplo, retiró el concepto Revolución Jazmín, que hace referencia a la revolución tunecina que derrocó al presidente Zine al Abidine Ben Ali, y sus ingenieros instalaron malware (software malicioso) y software de espionaje utilizando el e-mail.

"Periodistas que informan desde y sobre China han sido víctimas de estos ataques, conocidos como "spear phising" (que literalmente significa pesca con arpón y consiste en el envío de mails fraudulentos), y la tendencia indica claramente que los objetivos fueron elegidos por su trabajo", señala el CPJ.

El año pasado, el uso del cibercrimen estatal en Túnez fue un paso más allá cuando la agencia del país que gestiona Internet redirigió a los usuarios a "páginas fraudulentas creadas por el gobierno en las que se exige darse de alta" para el uso de grandes proveedores como Google, Yahoo! y Facebook. Así, las autoridades podían robar sus nombres de usuario y contraseñas.

"Aunque las tácticas de cibercrimen parecen haber sido abandonadas con el colapso del gobierno de Ben Ali en enero, el nuevo Ejecutivo no ha renunciado por completo al control de Internet", apunta el informe. Y Siria, que continúa desplegando fuerzas militares contra los manifestantes, sigue siendo uno de los países más peligrosos para los blogueros.

En febrero, un tribunal sirio condenó a la bloquera Tal al Mallohi a cinco años de cárcel. La joven había sido arrestada en 2009, a la edad de 19 años, por llevar un blog sobre los derechos palestinos. Según el CPJ, el periodista digital Khaled Elekhetyar fue detenido en marzo durante una semana y el veterano bloguero Ahmad Abu al Khair fue arrestado por segunda vez en dos meses.

También en Rusia los periodistas digitales sufren una situación similar por la violencia que ejerce contra ellos el Kremlin. El año pasado, el famoso periodista financiero Oleg Kashin recibió una paliza tras ser arrestado que lo dejó en coma inducido durante un tiempo. Y a estos ataques se suma el asesinato en 2008 del editor de webs Magomed Yevloyev en Ingusetia.

Mientras, el gobierno de Bielorrusia controla con precisión la censura, el de Etiopía domina la infraestructura de Internet y el de Cuba bloquea el acceso a la red, señala el CPJ. En Cuba, sólo a un puñado de personas les está permitido el uso de Internet en sus hogares, mientras que el resto de la población debe conformarse con puntos de acceso controlados por el Estado.

martes, 7 de diciembre de 2010

Amordazar a Internet


Marzo/2010

La secuencia es evidente: Chávez lanza la orden de imponer normas al Internet, y de inmediato, la Fiscalía prepara una ley que va a aprobación a la Asamblea Nacional y deja flotar una amenaza sobre la red entera.

Entretanto, siempre por orden presidencial, la Fiscalía quiere que “Noticiero Digital” se responsabilice por lo que dicen los foristas, que igual pueden haber sido una provocación calculada de antemano.

[La autora] quiso averiguar hasta qué punto puede un gobierno, controlar al Internet.

El Presidente Chávez dijo ... que: “Internet no puede ser una cosa libre en la que se haga lo que sea. Cada país tiene que poner sus reglas, sus normas”.

Sobre el particular, [la autora] entrevista a dos reconocidos expertos en Internet: Antonio Perera (@crackberrista) y Fernando Núñez Noda (@nuneznoda).

A Perera, vía telefónica a Mérida, preguntamos:

-¿Cómo podría el gobierno controlar o regular la Internet?

- No lo pueden regular y controlar al 100%, sin embargo, sí lo pueden entorpecer y hacer que sea más difícil saltarse las barreras de la censura digital. Ejemplos como los de China, Irán y Cuba ya han probado que por más que un gobierno totalitario y represivo trate de silenciar a su gente, la voluntad y los deseos de libertad de expresión pueden más que cualquier barrera impuesta. Un solo ejemplo a citar: la Bloguera cubana Yoani Sánchez una verdadera piedra en el zapato del régimen Castro comunista.

-¿Siendo la CANTV del gobierno es mas fácil para ellos controlar Internet?

-Sí, en efecto la CANTV está controlada por el gobierno, los clientes de este servicio serían los primeros en experimentar los controles de llegar a ser impuestos. La metodología de restricción de acceso habitualmente utilizada por los gobiernos de otros países, es bloquear rangos completos de IP. Los mayores controles de internet están en: China, Cuba, Irán y Myanmar.

- ¿El Blackberry puede ser controlado por el gobierno?


-Los Blackberry navegan a través de canal BIS o BES según el caso y son enrutados a través de los servidores privados de la empresa RIM en Canadá, esto no quiere decir sin embargo, que un gobierno no pueda igualmente a través de un marco legal hacer o convertir su uso en un delito o de plano prohibirlos, al reglamentar las empresas prestadoras del servicio.

-¿Los mensajes de textos de los celulares de cualquier operadora pueden ser intervenidos o controlados por el gobierno?

-Lamentablemente sí, los mensajes de texto conocidos popularmente como SMS pueden ser intervenidos y controlados por el Gobierno, pero estaríamos, de darse ese caso, ya sumidos en un gobierno completamente autoritario que tendría que quitarse la careta y declararse totalitario, ya que estos pasos serian una acción frontal a la libertad de expresión y comunicación

“Regulará el ancho de banda hasta asfixiarlo”

Conversamos con Fernando Núñez Noda, vía telefónica a Miami, Florida.

-¿Qué opinión te merece la amenaza del Presidente Chávez de controlar internet?

-Obviamente es un régimen que no respeta la libertad de expresión y, de paso, no entiende cómo funciona esta libertad en los países democráticos. El principio fundamental es que, si los medios no transgreden expresamente las leyes (y hay suficientes leyes ya) la decisión de consumir o no un contenido es de la gente, no del gobierno.

-El régimen –continua- no quiere que sea el ciudadano quien decida qué ver, qué no ver, qué escuchar o no. Quiere que el Estado y, más aún, el líder que lo encarna, sea quien tome esta decisión ¿Quién decide que un contenido “envenena la mente”? La gente reclama esta libertad. Un Estado que decida esto por el pueblo, sume al país en el atraso, lo somete a la escasez de información y, obviamente, administra la información de modo que el público reciba sólo lo que le conviene.

-En los países desarrollados, específicamente en EEUU, en la internet se pueden ver las cosas más terribles contra líderes, contra el gobierno, contra el Estado. Un análisis somero de Twitter, por ejemplo, nos muestra mensajes que dejan los comentarios de la tuitósfera venezolana como guantes de seda en comparación. Ofensas, incluso amenazas… y esos excesos se consideran un precio a pagar por la libre circulación de las ideas, que enriquece a todos, que constituye uno de los motores del crecimiento intelectual y espiritual de los pueblos.

-¿Quién decide qué programa de TV es positivo para la sociedad y cuál nocivo? –se pregunta- ¿Un burócrata de Conatel, o un camarada del PSUV cuya cultura acaso se limita a “Las líneas de Chávez” o a un funcionario movido por el odio al capitalismo? La decisión debe ser de la gente.

-Por tanto, -prosigue el experto- los “argumentos” que esgrime el régimen son sólo teatro. En realidad, ven Internet como un canal que goza de casi total libertad y eso es peligroso para un régimen autoritario y abusivo como el chavista. Donde circulen las ideas de forma independiente, crítica y libre hay un peligro potencial para el régimen, que quiere callar, imponer la agenda a la fuerza, ser el único emisor unidireccional.

-¿Crees que se atreva a controlarla como lo hacen en Cuba y en China?

-Lo intentará. No será algo oficial, ni habrá leyes que lo soporten. Lo hará como hace todo: violando abiertamente la Constitución. Forzará puntos únicos de acceso controlados por CANTV, habilitará o ampliará salas de monitoreo controladas por cubanos para bloquear selectivamente a usuarios o sitios web considerados incómodos. Intentará aplicar la Ley Resorte a sitios web cuyos responsables vivan en Venezuela. Regulará el ancho de banda hasta asfixiarlo en momentos cumbres, momentos de crisis por ejemplo. Amedrentará a tuiteros y a blogueros conocidos. Hay muchas formas subterráneas de hacer estas cosas.

-Un bloqueo –estima Núñez Noda- tipo Cuba es menos probable. El costo político internacional es muy alto y el régimen tiene una imagen mundial muy deteriorada. No le conviene algo así, aunque al final Chávez se maneja por códigos irracionales y venáticos. Recordemos que Cuba es un país con una población sometida, mayormente entregada y mansa ante el poder (con honrosas excepciones) y China es un país que recién conoce la modernidad, ninguno de ambos ha sido democrático. En Venezuela será más difícil. La tecnología cambia muy rápido y ofrece siempre opciones de rompimiento de censura.

Cómo funciona Internet

Antonio Perera recomienda, para entender cómo funciona Internet, conocer sus inicios. “Los orígenes del Internet datan de la década de los 60, comenzó como un proyecto del gobierno de los EEUU, para construir una red que mantuviese una comunicación constante entre las diferentes redes de computadoras del gobierno, principalmente para las redes militares”.

-Luego con el desarrollo de lo que se conoce en inglés como Packet Switching comenzó la evolución hacia el verdadero Internet tal como lo conocemos hoy.

-Cuando utilizamos un programa que usa Internet (ej. Una mensajería instantánea), la información que enviamos (el texto que escribimos) no se transmite de forma continua, si no que se divide en pequeños paquetes que se envían de forma independiente.

-Cada paquete –continua Perera- que viaja por Internet lleva, como si de una carta se tratara, su dirección de origen y destino. Esta información es la que determina qué ruta toma.

-Por aquí son transmitidos lo paquetes de datos a través de lo que se conoce como Gateways en inglés. La clave de Internet es la capacidad de conectar y enviar paquetes entre redes distintas. Así, los paquetes pueden llegar a ordenadores que no se encuentran en nuestra red local.

-Luego entran en juego los Routers o enrutadores. En Internet no sólo hay conectados ordenadores sino otros dispositivos, como las impresoras también pueden tener su dirección IP y ofrecer servicios a través de la red.

-Cada ordenador –indica el experto- conectado a Internet tiene, al menos, una dirección IP que le identifica. Estas direcciones se representan como 4 grupos de números separados por puntos. Los dos primeros grupos identifican la red en que se encuentra la máquina, y los otros dos, identifican a la máquina dentro de la red. Así, las máquinas con direcciones 172.462.0.1 y 172.462.0.2 están en la misma red.

-Igualmente una parte esencial del funcionamiento de lo que conocemos como el Internet son los Servidores la mayor parte de los programas que funcionan sobre Internet están pensados como aplicaciones cliente/servidor.

-Esto significa que existe una máquina que contiene un programa, este es el servidor, que se dedica a esperar a que otras maquinas conocidas como los clientes, se conecten a ella y le pidan algún tipo de servicio, para que ella se lo proporcione y pueda seguir esperando más peticiones. Esta arquitectura resulta ser extremadamente flexible y permite todo el abanico de aplicaciones que funcionan sobre Internet.

-El protocolo IP ofrece tan sólo la posibilidad básica de enviar y recibir información. Pero se le pueden añadir otros protocolos que aumentan su funcionalidad. Los dos más usados son TCP y UDP.

-Para que cada uno de nosotros pueda desde su casa o oficina conectarse a esta red de redes, es necesario contratar los servicios de un ISP en inglés Internet Service Provider o Proveedor de servicios de Internet, como lo es en el caso de Venezuela CANTV o alguna de las otras empresas privadas que nos prestan por un costo mensual acceso a la red, según el plan de datos que contratemos de ellas, explica Perera.

Aída Gutiérrez
 
FUENTE:  Revista Zeta Nº 1747 del 19/Mar/2010.