Mostrando entradas con la etiqueta twiter. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta twiter. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de agosto de 2011

"En Internet la censura tradicional no funciona"


Entrevista a Eric Samson. Coordinador de Periodismo Multimedios

¿Por qué está aquí?

Su experiencia. Francés, 30 años como periodista, Máster en periodismo digital y coordinador de multimedios.

Su punto de vista. Es inviable que un medio verifique la originalidad de un comentario en Internet.

En comparación a otros países, ¿cómo mira en Ecuador la posibilidad de utilizar Internet para generar opinión y debate público?

Ecuador tiene una posición favorable. Reporteros Sin Fronteras publicó en marzo del 2011 el mapa de los países depredadores de Internet. Se trata de naciones como China, Irán, Cuba, Vietnam, Egipto o Uzbekistán, en donde existe un control estricto a los contenidos dentro de la red.

¿De qué forma se instalan estos controles?

La manera más drástica de hacerlo es cerrar la red, esto ocurrió durante las denominadas revoluciones de Facebook y Twitter, cuando en Egipto, el régimen de Mubarak cerró el acceso a Internet durante varios días.

Eso sucedió durante un momento político crítico.

Claro, habían manifestaciones fuertes exigiendo la salida del Régimen, e Internet fue utilizado para difundir ese mensaje

En situaciones políticas tensas, estos nuevos espacios sirven para el activismo y generan crítica ciudadana.

El 2010 vio la consagración de las redes sociales y del papel de la Internet como instrumento de movilización y de difusión de la información. Las redes facilitan la creación de nuevos espacios de debate, que se autorregulan y controlan.

Pero hay gobiernos a los cuales esto no les conviene.

Ahora los gobierno más autoritarios utilizan métodos más suaves para evitar este debate. Por ejemplo, en Irán se baja la velocidad de banda ancha y de este modo la conexión se vuelve lenta.

¿Este deseo de controlar la red se da solo en países con regímenes totalitarios?

No es solamente un problema de países con regímenes dictatoriales, en países como Francia, Italia, Chile, en nombre de la lucha contra la pedofilia y derechos de autor, hay leyes que proponen regular su uso.

Pero es otro enfoque sobre el control de contenidos.

Los Estados tienen la obligación de promover el acceso de Internet a la población y no se puede justificar la interrupción de ese servicio. Si se limita ese acceso, sería para proteger a los ciudadanos de algún mal social.

En el último borrador de la ley de medios, se propuso un proyecto para regular los contenidos y comentarios dentro de la ‘plataforma digital’. ¿Es lo adecuado?

Las Naciones Unidas dicen que los intermediarios de servicios de Internet no deberán ser responsables por los contenidos generados por terceros y tampoco se les debe exigir controlar los contenidos de los usuarios. Sin embargo, los medios, en ningún tipo de plataforma, podrían publicar mensajes que atenten contra menores o llamen a la violencia o racismo.

Pero en una plataforma digital las personas tiene libre acceso y todos deben ser tomados en cuenta.

Los mensajes ofensivos son autorregulados o denunciados por los mismos usuarios. Todos los periódicos regulan en sus páginas web los comentarios.

¿Si hay una regulación del texto desde el lector, la propuesta del legislador Mauro Andino estaba demás?

En ese punto la propuesta no se justifica, los medios solicitan, antes de dejar un mensaje, la dirección de correo y datos de referencia. Pero pedir más a un medio es técnicamente imposible.

¿Solo que envíe la cédula de ciudadanía escaneada...?

Llegar a esos extremos es ridículo. Un medio solicita la información, pero verificarla es complicado e irrealista.

¿Se estaría también atentando contra la posibilidad de guardar anonimato, por el temor a las represalias?

En los regímenes donde hay dictaduras, el anonimato es una fuente de protección para que la gente pueda ejercer algo de la libertad de expresión. En el país, la situación de la Justicia genera un temor legítimo y la gente tiene el derecho al anonimato.

¿Cuáles serían los riesgos para un gobierno?

En Internet los mecanismos tradicionales de censura no funcionan. Por eso, los regímenes temen esta nueva plataforma.

Fuente: El Comercio

viernes, 28 de enero de 2011

Egipto: Internet se vuelca a las calles

Protestantes en El Cairo.
En una medida sin precedentes, Vodafone, una de las principales operadoras de telecomunicaciones del país africano, confirmó que las autoridades solicitaron suspender los servicios de acceso a la Red, SMS y telefonía celular

Egipto ordenó a los operadores de telefonía móvil que suspendan los servicios "en áreas seleccionadas" del país, informó la proveedora Vodafone. Desde su sede en Londres, la compañía de telecomunicaciones dijo que "bajo la legislación egipcia las autoridades tienen derecho a emitir esa orden y nosotros tenemos la obligación de acatarla".

Añadió que las autoridades egipcias "aclararán la situación en el momento oportuno".

Egipto, según parece, ha hecho lo que muchos tecnólogos consideraban impensable para un país con una desarrollada actividad económica por Internet: se desconectó por completo de la Red para tratar de silenciar a la disidencia.

Los expertos afirman que es improbable que lo ocurrido en Egipto pudiera tener lugar en países como Estados Unidos, en donde la infraestructura técnica se encuentra diversificada en distintos proveedores de Internet, y con numerosas alternativas para conectarse a la Red. 

Protestas en El Cairo, Egipto, el 28 de Enero del 2011.



Asimismo, el resto de los principales proveedores de Internet en Egipto, Link Egypt, Telecom Egypt y Etisalat Misr, dejaron de transmitir información desde y hacia el país, de acuerdo a los reportes de analistas de seguridad. Expertos en telecomunicaciones sostienen que las autoridades egipcias podrían haber logrado la desconexión con un simple cambio a las instrucciones para el equipo de redes de las empresas.

En El Cairo, el servicio de Internet se encontraba con conexiones inestables, y el envío de SMS y de mensajes instantáneos de BlackBerry había dejado de operar casi por completo, en lo que parecía ser una medida de las autoridades para impedir la organización de las manifestaciones.

"Prácticamente todas las direcciones de internet de Egipto son ahora inaccesibles, mundialmente", dijo James Cowie de Renesys, una compañía de New Hampshire que monitorea la transmisión de datos por internet en tiempo real.

"En una acción sin precedentes en la historia de internet, el gobierno egipcio parece haber dado la orden a los proveedores de servicios de apagar todas las conexiones internacionales a la internet", escribió Cowie en el blog de la compañía .

Egipto cuenta con más de 16 millones y medio de usuarios en Internet, sobre una población de 83 millones de habitantes, según un informe de Reporteros sin Fronteras sobre la censura en Internet .

Una desconexión completa de la Red puede parecer un panorama poco probable en algunos países. Sin embargo, algunos legisladores estadounidenses consideran la idea de que exista un único "interruptor maestro" para desconectar Internet en caso de una emergencia nacional.

De forma previa, las protestas en Irán en 2009 y la reciente crisis en Túnez pusieron en escena el posible escenario de un control gubernamental en el acceso a Internet, con interrupciones en el servicio, que se vieron reflejadas en la imposibilidad de acceder a Facebook, YouTube o Twitter.

Sin embargo, las medidas aún no habían llegado a reflejarse en un corte total de la Red, algo que busca imponer las autoridades egipcias con las órdenes emitidas a las principales operadoras de telecomunicaciones.

Agencias AP y AFP

martes, 18 de enero de 2011

Redes mostraron en Túnez capacidad movilizadora


El especialista en medios Mario Campos destaca el papel que jugaron Facebook y Twitter en la renuncia del presidente Zine al Abidine Ben Alí.
 
Las movilizaciones que obligaron a la renuncia del presidente de Túnez, Zine al Abidine Ben Alí, y que fueron organizadas a través de las redes sociales muestran que estos espacios se han convertido en una herramienta para que los ciudadanos con una agenda en común se organicen y actúen, consideró el especialista en medios Mario Campos.

Bautizada por los blogueros de ese país como "la Revolución de las redes sociales", las protestas que se desataron hace un mes se suman a otros hechos similares en países como Irán en 2009 y Birmania en 2007 y que han utilizado Internet para presionar a las autoridades y alertar a la comunidad internacional.

En Túnez se abrieron perfiles en Facebook que sumaron miles de seguidores y en Twitter se creó el hashtag #sidibouzid para informar sobre las protestas. Los videos de los jóvenes enfrentándose a la policía fueron subidos a YouTube a pesar de que desde 2007 el sitio fue bloqueado por el gobierno. Cientos de blogs fueron cerrados, como el de Lina Ben Mheni, uno de los más leídos.

La estrategia del gobierno fue utilizar un grupo de hackers para atacar las cuentas y robar sus contraseñas; en respuesta, el grupo Anonymous -que organizó la defensa de WikiLeaks en Internet- emprendió una campaña contra las páginas del gobierno hasta que logró deshabilitarlas.

Para Mario Campos no es coincidencia que sea en países con controles tan estrictos sobre los medios en donde se desaten protestas organizados en las redes sociales.

El gobierno de Túnez, considerado por Reporteros Sin Fronteras como uno de los países "enemigos de Internet", mantiene un fuerte control sobre los medios tradicionales. La familia del ahora ex presidente Ben Alí controla las empresas mediáticas y de servicios y ejerce al mismo tiempo una censura sobre los blogs y espacios críticos en la red, según han denunciado opositores.

"Mientras más abierta es la lucha política y más espacios tienen los opositores para manifestarse, menos requieren de estas redes, por eso los blogueros más famosos del mundo viven en países cuyos medios de comunicación están cerrados", refirió el especialista.

Al mismo tiempo, dijo que esta dinámica provoca el intento de los gobiernos por cerrar estos sitios. "No obstante, las redes sociales son más difíciles de controlar que los medios tradicionales".

A pesar de que la protesta en Túnez se había gestado desde hace años -Ben Alí llevaba 23 años gobernando-, fue en diciembre pasado cuando encontró su detonante: un vendedor se prendió fuego frente a una oficina de gobierno después de que un policía lo obligara a retirar un puesto ambulante; el joven inmolado falleció días después.

El también autor del blog "Campos de Batalla" en EL UNIVERSAL dijo que al igual que los medios tradicionales, las redes sociales contribuyen a fabricar mártires o iconos para estas protestas, como en el caso del vendedor en Túnez o la joven Neda en Irán, sin embargo en estos espacios son los usuarios quienes eligen sus banderas, no un profesional que jerarquiza la información como en un diario, apuntó.

Mario Campos recordó que si bien las movilizaciones en Túnez, Irán y Birmania fueron organizadas en sitios como Twitter o Facebook ya ha habido otros ejemplos en donde la tecnología ha servido para organizar protestas, como se vio en España después de los atentados de 2004 cuando miles de personas se congregaron a través del envío de mensajes vía celular.

"La tecnología cambia pero la red social como unión de los ciudadanos permite su articulación", afirmó.

Además, consideró que los medios tradicionales deben contribuir a este tipo de dinámicas surgidas en Internet.

"El papel de los medios es enriquecer la conversación, reflejarla, amplificarla y ayudar a conducirla, dijo.

Tomado de: Vanguardia

jueves, 6 de enero de 2011

Los límites del activismo iraní en Facebook: lecciones por aprender


Foreign Policy ha sacado un interesante reportaje sobre las limitaciones del activismo iraní en Facebook. La historia trata sobre Mohammad Sadeghi, un iraní-alemán de 27 años, quien creó en enero de 2009 una página de Facebook en apoyo a la candidatura de Mir-Hossein Mousavi. Al atraer un número considerable de seguidores, los estrategas de campaña contactaron a Sadeghi para colaborar rumbo a la elección.

Tras los comicios, la casa de campaña en Teherán y el sitio de Facebook corrieron destinos opuestos. Mientras que el staff de Mousavi fue encarcelado, el número de seguidores de la página de Facebook aumentó considerablemente. Sadeghi decidió que era su responsabilidad continuar la campaña de Mousavi a través de la red social, por lo que el sitio se convirtió en un lugar de intercambio de información para simpatizantes y activistas. Mediante esta cuenta, Facebook jugó un rol importante en difundir el cántico de protesta “Allahu Akbar” y en planear protestas.

Sin embargo, el 11 de febrero vino el fracaso. A través de la operación “Caballo de Troya”, simpatizantes de Mousavi disfrazados, irían al rally oficial conmemorativo del 31mo aniversario de la Revolución Islámica. En un momento definido, los activistas se reunirían frente a las cámaras de los medios extranjeros, se revelarían a sí mismos como miembros del partido verde, y denunciarían la brutalidad del gobierno ante el mundo. Sin embargo, la revelación a gran escala no ocurrió. El estallido de la burbuja idealista, inflada en las semanas anteriores en los blogs, correos electrónicos y redes sociales, produjo una sensación de decepción.

El fracaso del 11 de febrero significa una lección a aprender. Sadeghi explica que uno de sus principales errores en la ejecución fue que no sabía cuál era el porcentaje de los seguidores de Facebook que estaban en el país. Las estadísticas oficiales sugieren que la gran mayoría de los simpatizantes de la causa se encuentran en el extranjero. Los activistas fuera de Irán deben comprender que no pueden participar en las protestas. Cabe recordar el furor de hace unos meses por los avatares verdes en Twitter, en apoyo a las protestas. Aunque el ejercicio de la solidaridad es plausible, es mejor enfocarse en tácticas que sí sean útiles - por ejemplo, cuando los usuarios de Twitter cambiaron su ubicación a Teherán para dificultarle al gobierno la búsqueda de disidentes.

Aunque no vivimos en un clima de incertidumbre tan escalofriante como en Irán, que sirva el precedente para la reflexión de cómo utilizamos las redes sociales en favor del activismo. Hay que recordar, como señala el artículo citado, que los movimientos sociales son un maratón, no un sprint. Facebook, Twitter, y el resto de las herramientas permiten el intercambio de información casi instantánea, facilitan la organización de grupos, y permiten la creación de redes de colaboración. Sí, pero no son omnipotentes. Yo también puedo encontrar a miles de personas que odien a George Bush, que quieran que renuncie Felipe Calderón, que se opongan a la matanza de focas bebé o que estén en contra del calentamiento global. Mientras el activismo se quede en el escritorio, de poco sirve. La distancia entre la denuncia y el cambio no está a un clic nada más.

Pepe Flores

Tomado de: Alt1040

martes, 30 de noviembre de 2010

El arte de hacer política en Twitter


¿Por qué algunos políticos consiguen altos niveles de influencia en Twitter mientras que, al mismo tiempo, la mayoría no consigue penetrar en estas herramientas digitales? En este sentido, la pregunta más interesante sería conocer por qué muchos políticos argentinos están en Twitter y, aún así, no consiguen su objetivo de influir efectivamente.

La primera respuesta está en que la clave de Twitter consiste en generar conversaciones y, a través de ellas, generar un seguimiento y compromiso, que se traduce en un efecto multiplicador de los mensajes a través de los seguidores. Con el boom de los nuevos medios sociales muchos políticos entendieron que no estar presentes implicaba que no se hablase de ellos. De hecho, hasta comprendieron que no participar de esa conversación representaba una gran debilidad y una pérdida invaluable de oportunidades.

El pionero de este movimiento fue Barack Obama. Con su campaña a presidente de los Estados Unidos revolucionó las plataformas digitales aplicando una política tea-party para enfrentar a los republicanos. No obstante, esto no fue suficiente para lograr que todos los políticos entendieran la lógica de participar de los nuevos medios y, en especial, en Twitter. Es que no alcanza con “estar”, no se trata de una fórmula mágica donde estar es igual a capitalizar.

El primer objetivo que todo político debe plantearse en Twitter es la búsqueda de una influencia real. Aquí resulta clave la popularidad, los altos niveles de credibilidad y la capacidad de crear compromiso.

La popularidad se refiere a la cantidad de seguidores que un usuario atrae y que sostiene en el tiempo. Sin embargo, tener más seguidores no es sinónimo de ejercer un mayor grado de influencia. Queda entonces claro que el objetivo no debe estar enfocado en la cantidad, sino en generar interacción a partir de la información que se comparte.

Por otro lado, otro factor relevante radica en construir la certeza de que lo que se está publicando sea información útil y confiable. Ningún usuario va a influir a sus seguidores si la información que transmite no reúne las características mencionadas, y menos aún en el caso de los políticos. Por último, se debe prestar atención al engagement, es decir, la capacidad que el usuario tiene de generar entre sus seguidores un intercambio e interacción con la información que publica.

Performances dispares. Algunos políticos consiguieron excelentes resultados a través de Twitter. En Argentina, los principales funcionarios se han volcado masivamente al uso de esta herramienta para manifestar posiciones y difundir sus acciones diarias. Esteban Bullrich y Aníbal Fernández son dos buenos ejemplos: en los últimos tiempos han venido tejiendo muy interesantes conversaciones, influyendo día a día en sus seguidores y en los “seguidores de sus seguidores”.

El Ministro de Educación porteño es un ferviente impulsor de los medios sociales y ha recorrido un largo camino, mejorando su performance a fuerza de una demostrada capacidad autodidacta. Por su parte, el Jefe de Gabinete de Ministros ha surgido como una suerte de revelación del Twitter. Impulsado por un estilo confrontativo y por ser una fuente de información sensible, genera discusiones y debates permanentes.

El caso de Francisco De Narváez es particular, ya que se trata de uno de los primeros políticos argentinos en considerar seriamente el trabajo sobre la plataforma digital. Con un esquema profesional, consiguió un alto rédito a través de su influencia en las redes sociales. En la vereda de enfrente se encuentran algunos referentes que aún no comprenden la dinámica de Twitter y, aunque algunos han intentado involucrarse, todavía no consiguen encontrar el rol que les toca jugar. En esta tendencia, Eduardo Duhalde, Julio Cobos, Pino Solanas y Luis D’Elia no han conseguido transformarse en personajes de influencia en la red social.

Ser estratégico en lo que se comparte. Simplemente “estar” en Twitter no es suficiente y no sólo no es garantía de éxito, sino que puede ser muy riesgoso. En este sentido, es fundamental ser estratégico en la información que se comparte: con datos que aporten valor a los seguidores, la influencia es un efecto esperable. Sin embargo, publicar información relevante sólo para quien la genera produce decepción, desinterés y hasta rechazo por la falta de empatía.

Axel Flügel

Tomado de: América Economía

lunes, 15 de noviembre de 2010

Internet, arma contra dictaduras y poderoso medio de control


Internet es considerado un instrumento extraordinario contra las dictaduras, pero los regímenes autoritarios también saben usarlo como un excelente medio de control de la población, recordaron blogueros de todo el mundo reunidos en Berlín.

Ucrania, Moldavia, Birmania, Irán... los levantamientos populares de estos últimos años encontraron todos en Internet una herramienta capital, que permitió movilizaciones rápidas de manifestantes o la transmisión de informaciones sobre las represiones.

Sin embargo, si "internet es sin lugar a dudas un fenómeno con difícil comparación, no invalida todo lo que se sabe de la ciencia política, la sociología y la Historia", señaló el periodista y bloguero Evgueny Morozov durante una presentación en el marco de república 2010 que reúne en la capital alemana hasta el viernes (abril) a más de 2.000 blogueros de unos treinta países.

"Todas las preguntas que nos planteamos en nuestras democracias sobre internet, debemos también hacerlas en un contexto de autoritarismo", continua, explicando que todo lo que se publica en internet es utilizado por los poderes de diferentes países para cimentar mejor su dominio.

"Vuestros amigos de Facebook, los que los siguen o aquellos que a los que siguen en Twitter, las listas de difusión a las que pertenecen, las fotos de manifestantes que ponen en línea...", todos estos elementos son fuentes de información.

"Internet es un arma de doble filo. Algunos gobiernos tienen ejércitos de funcionarios a cargo de vigilar internet", confirma Almira Al Husaini, bloguera de Bahrein.

"Cada bloqueo de página, cada arresto sirve para crear una cultura del miedo", agrega.

El objetivo es disuadir a los disidentes: "lo que es más importante aun que la censura es la importancia que tiene hoy la autocensura", confirma Michael Anti, periodita y bloguero chino.

Internet ofrece también vectores de comunicación a los regímenes autoritarios o a grupos que igualmente se preocupan poco de las libertades.

"No sólo son las democracias las que se oponen a las dictaduras sino también otras fuerzas políticas, con sus propios objetivos", recuerda Morozov.

Los foros de discusión o los blogs se convierten en medios infinitamente más discretos para hacer propaganda: "un bloguero anónimo será más creíble que el Pravda" local, explica el periodista-bloguero de origen bieloruso.

Organizaciones como la de los Hermanos Musulmanes son también muy activas y están muy organizadas para intervenir en internet, precisa Al Husaini.

Pero Morozov subraya tres peligros vinculados a la naturaleza misma de internet. El primero es la ilusión de que cualquiera puede dar inicio a una revolución ya que "todo el mundo no puede convertirse en un Lenin".

El segundo es que la instantaneidad de los intercambios en internet fragiliza a los movimientos que utilizan ese vector: "se concentran mucho sobre los resultados a corto plazo y no tanto en los cambios a largo plazo", lo que explica los resultados moderados de estas insurrecciones.

El último peligro según él es que el activismo en internet predomine por sobre las acciones de terreno.

O dicho de manera más cruda: "el hecho de ser detenido y de recibir una golpiza se convierta en norma" para el que quiera derrocar una dictadura, "es una realidad a la que los ciberactivistas deben hacer frente", concluye.