Mostrando entradas con la etiqueta China. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta China. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de septiembre de 2011

Redes sociales: no culpar al mensajero

Egipto

Está creando un mal ejemplo para países como China, dicen activistas pro derechos humanos. La respuesta de Gran Bretaña a los incidentes del mes pasado –una propuesta de tomar medidas drásticas contra redes sociales y telecomunicaciones modernas- causó un rechazo generalizado. ¿Se trata de un ataque a la democracia? ¿Una medida desesperada por parte de un político acosado? ¿O es una respuesta razonable?

Cuando el primer ministro británico David Cameron se dirigió al Parlamento después de los disturbios del mes pasado culpó a Facebook, Twitter y RIM (el fabricante de Blackberry) por los contenidos en sus mensajes. Dijo que determinada gente debía ser expulsada de las redes sociales por sospecha de incitación a la violencia. Su llamado al cierre temporal de las comunicaciones fue inédito en Occidente.

Repensar la democracia

La prensa china, controlada por el Estado, estaba encantada, calificándola de una medida audaz y advirtiendo a los países en desarrollo ante una “adoración ciega por la democracia occidental”. El llamado a aquellos chinos que “abogan por un desarrollo ilimitado de internet” a que “se lo piensen dos veces” fue especialmente llamativo.

Por supuesto que Cameron no estaba esperando la aprobación de China. ¿Tomar medidas drásticas contra las redes sociales? ¿Las mismas herramientas que permitieron al pueblo egipcio librarse de Mubarak?

Las críticas a Cameron fueron fuertes en Holanda, el primer país que les aseguró por ley a los usuarios el acceso a internet. “Primero que nada, cerrando las redes de comunicación no evita el descontento social”, argumenta Ot van Daalen, activista por los derechos de internet de Bits of Freedom.

Según Van Daalen, si se observa el levantamiento en Egipto o los disturbios raciales en Los Ángeles después del juicio en el que los policías que propinaron una brutal golpiza a Rodney King en 1992 fueron absueltos, ambos hechos fueron tan graves como los ocurridos en el Reino Unido la pasada semana. Cuando golpearon a Rodney King no existía internet todavía, y en Egipto internet fue clausurado pero los incidentes continuaron. Es decir, no hay una conexión directa.

Van Daalen considera que las autoridades deberían tomar medidas que no afectaran a los ciudadanos respetuosos de la ley, y dejar intactas la privacidad y la libertad de información. ¿Un buen ejemplo? “Monitorear los mensajes de Twitter o controlar el tráfico por internet, por orden judicial, en el caso de sospechosos criminales, pero no cortar toda la red.”

Discusión realista

El político socialdemócrata holandés Diederik Samson, no está de acuerdo con los activistas. Contrariamente a la opinión de su propio partido, Samson publicó un “tweet” ampliamente difundido apoyando el cierre local de Ping, el servicio de mensajes gratuito de Blackberry, durante los disturbios callejeros. Internet ahora ha crecido, argumentó, de modo que ya es hora de llevar a cabo una discusión realista sobre orden público y seguridad.

Llamados como éste causaron sorpresa a expertos de seguridad. No porque contravinieran derechos civiles sino porque revelan una gran ignorancia sobre la tecnología. El mensajero de Blackberry, supuestamente el método favorito de los revoltosos para enviar mensajes en clave, es en realidad muy fácil de detectar, dice el investigador de seguridad Ross Anderson de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido. En otras palabras, no hay necesidad de prohibirlo.

Medidas irrelevantes

Entonces ¿por qué Cameron y Samson culpan al mensajero? Según Anderson, “los políticos de todo el mundo sienten la necesidad de aparecer como haciendo algo” tomando iniciativas que son “poco prácticas e irrelevantes y que serán olvidadas al día siguiente”.

Compara el accionar del primer ministro británico con el de la rechazada ley francesa anti piratería de internet que permite a las autoridades prohibir el uso de internet a personas que bajen programas ilegalmente. Es parte de un creciente desprecio por los derechos judiciales en Europa Occidental, dice Anderson.

“Varios países de Europa Occidental tienen una historia lamentable. Francia con su ley anti piratería y Dinamarca con su propuesta para una realmente vigorosa censura de internet, se están poniendo del lado de China con su actitud. Y Gran Bretaña está dando muestras de querer unirse a los franceses, los daneses, los chinos y los iraníes.”

Según Anderson, EE.UU. se destaca como defensor del derecho que otorga la Constitución a la libertad de expresión. Sin embargo, su comparación entre las medidas europeas y las políticas chinas es enérgicamente rechazada por Courtney Radsch, de la Freedom House, una instancia contralora pro democracia que opera en Washington.

“En Gran Bretaña están discutiendo acerca del derecho a cerrar determinadas redes sociales específicas, pero lo hacen dentro de un contexto democrático donde la gente puede expresar sus opiniones acerca de si el gobierno tiene o no la autoridad para hacerlo. Ahí es donde radica la diferencia fundamental con países como China, Birmania o Cuba, donde se aplican fuertes restricciones a la libertad de expresión y la tecnología de información.”

Radsch puntualiza que lo que se ha venido discutiendo en Londres, son medidas específicas y temporales para enfrentar una amenaza inminente de violencia. Y eso, dice, está muy lejos de ser Egipto durante el levantamiento en la Plaza Tahir, cuando toda la red de comunicaciones de la nación fue cortada.


Por Robert Chesal

Fuente: RNW 

lunes, 8 de agosto de 2011

"En Internet la censura tradicional no funciona"


Entrevista a Eric Samson. Coordinador de Periodismo Multimedios

¿Por qué está aquí?

Su experiencia. Francés, 30 años como periodista, Máster en periodismo digital y coordinador de multimedios.

Su punto de vista. Es inviable que un medio verifique la originalidad de un comentario en Internet.

En comparación a otros países, ¿cómo mira en Ecuador la posibilidad de utilizar Internet para generar opinión y debate público?

Ecuador tiene una posición favorable. Reporteros Sin Fronteras publicó en marzo del 2011 el mapa de los países depredadores de Internet. Se trata de naciones como China, Irán, Cuba, Vietnam, Egipto o Uzbekistán, en donde existe un control estricto a los contenidos dentro de la red.

¿De qué forma se instalan estos controles?

La manera más drástica de hacerlo es cerrar la red, esto ocurrió durante las denominadas revoluciones de Facebook y Twitter, cuando en Egipto, el régimen de Mubarak cerró el acceso a Internet durante varios días.

Eso sucedió durante un momento político crítico.

Claro, habían manifestaciones fuertes exigiendo la salida del Régimen, e Internet fue utilizado para difundir ese mensaje

En situaciones políticas tensas, estos nuevos espacios sirven para el activismo y generan crítica ciudadana.

El 2010 vio la consagración de las redes sociales y del papel de la Internet como instrumento de movilización y de difusión de la información. Las redes facilitan la creación de nuevos espacios de debate, que se autorregulan y controlan.

Pero hay gobiernos a los cuales esto no les conviene.

Ahora los gobierno más autoritarios utilizan métodos más suaves para evitar este debate. Por ejemplo, en Irán se baja la velocidad de banda ancha y de este modo la conexión se vuelve lenta.

¿Este deseo de controlar la red se da solo en países con regímenes totalitarios?

No es solamente un problema de países con regímenes dictatoriales, en países como Francia, Italia, Chile, en nombre de la lucha contra la pedofilia y derechos de autor, hay leyes que proponen regular su uso.

Pero es otro enfoque sobre el control de contenidos.

Los Estados tienen la obligación de promover el acceso de Internet a la población y no se puede justificar la interrupción de ese servicio. Si se limita ese acceso, sería para proteger a los ciudadanos de algún mal social.

En el último borrador de la ley de medios, se propuso un proyecto para regular los contenidos y comentarios dentro de la ‘plataforma digital’. ¿Es lo adecuado?

Las Naciones Unidas dicen que los intermediarios de servicios de Internet no deberán ser responsables por los contenidos generados por terceros y tampoco se les debe exigir controlar los contenidos de los usuarios. Sin embargo, los medios, en ningún tipo de plataforma, podrían publicar mensajes que atenten contra menores o llamen a la violencia o racismo.

Pero en una plataforma digital las personas tiene libre acceso y todos deben ser tomados en cuenta.

Los mensajes ofensivos son autorregulados o denunciados por los mismos usuarios. Todos los periódicos regulan en sus páginas web los comentarios.

¿Si hay una regulación del texto desde el lector, la propuesta del legislador Mauro Andino estaba demás?

En ese punto la propuesta no se justifica, los medios solicitan, antes de dejar un mensaje, la dirección de correo y datos de referencia. Pero pedir más a un medio es técnicamente imposible.

¿Solo que envíe la cédula de ciudadanía escaneada...?

Llegar a esos extremos es ridículo. Un medio solicita la información, pero verificarla es complicado e irrealista.

¿Se estaría también atentando contra la posibilidad de guardar anonimato, por el temor a las represalias?

En los regímenes donde hay dictaduras, el anonimato es una fuente de protección para que la gente pueda ejercer algo de la libertad de expresión. En el país, la situación de la Justicia genera un temor legítimo y la gente tiene el derecho al anonimato.

¿Cuáles serían los riesgos para un gobierno?

En Internet los mecanismos tradicionales de censura no funcionan. Por eso, los regímenes temen esta nueva plataforma.

Fuente: El Comercio

miércoles, 25 de mayo de 2011

Internet y la posibilidad de una nueva política


Pocos cambios culturales afectan tanto a la política como la evolución de los sistemas de comunicación. La escritura estimuló la aparición de los primeros Estados dignos de tal nombre, y de los primeros experimentos democráticos. La imprenta modificó en profundidad la vida pública al multiplicar la emisión y recepción de textos, permitiendo la aparición de la prensa como un agente público de primer orden. Los medios eléctricos y electrónicos (del telégrafo y la radio a la tv y el vídeo) hicieron posible el acceso masivo a la información (y a su manipulación) incluso en sociedades poco alfabetizadas, un paso fundamental hacia la integración del mundo en una civilización global, proceso que sigue su curso. A la luz de esta serie histórica es obvio que internet y sus novedades también deben tener repercusiones políticas, la última muestra de las cuáles son las rebeliones democráticas de algunos países árabes (mientras que las de Polonia, RDA o Checoslovaquia fueron las últimas rebeliones políticas vinculadas a la radio y televisión). Esto ya es obvio, así que la pregunta interesante es si internet tiene propiedades comunicacionales con impacto político, y cuáles son esas. Propondré algunas.

Lo primero que debemos entender es que las propiedades políticas de internet no son una consecuencia de la tecnología como tal, sino de los nuevos hábitos comunicacionales que alienta. Aunque la tecnología sea idéntica no es lo mismo -¡en absoluto!- usar Facebook o la web para colgar fotos de vacaciones o leer las ediciones digitales de la prensa tradicional que para convocar manifestaciones contra una dictadura o escribir un blog político (en el sentido amplio del término). Considerar que todos los usuarios de internet –los internautas- son por el mero hecho de serlo la encarnación de un nuevo tipo de ciudadanía con una nueva conciencia global es una tontería narcisista (que para algunos exime de cualquier esfuerzo de verdadera educación política, científica y filosófica). Lo que hace internet, de un modo que no permitían los medios anteriores, es dar cauces de expresión y redes de comunicación muy eficaces y muy rápidas a ideas políticas que de otro modo apenas podrían hacerse oír. En este sentido, internet ha cambiado las reglas del famoso modelo socio-político de “voz y salida”: antes de internet los descontentos con una dictadura no tenían otra salida, si carecían de voz tradicional, que el exilio o el pataleo privado. Lo que internet aporta es la posibilidad de constituirse como una voz potente en las nuevas redes sociales sin que el gobierno pueda siempre erradicarlo pese a la infinidad de trabas que puede acumular. Incluso se puede ver obligado a tolerar el fenómeno, como prueba el caso de Yoani Sánchez o los blogueros chinos.

Lo segundo a resaltar es que internet ha cambiado de modo drástico dos importantes rasgos estructurales de los antiguos mass-media: la demora temporal de la retroalimentación, y la desigualdad entre emisores activos de información y receptores de la misma (entre periodistas y consumidores de su trabajo, para entendernos).

En la era pre-internet había un lapso de tiempo inevitable entre el acontecimiento y su difusión –que sólo radio y tv habían superado en determinados momentos-, y sobre todo entre su recepción y la reacción que podía motivar (el feed-back o retroalimentación). Internet ha suprimido ambas demoras al permitir la difusión de una información en el momento mismo de suceder y activar una conversación instantánea sobre el significado de la misma que incluye reacciones prácticas. Acabamos de ver ejemplos impresionantes de lo que esto significa en las rebeliones árabes y en el gran terremoto de Japón. Esta instantaneidad no sólo afecta a los medios tradicionales, incapaz de competir con la instantaneidad de internet y su enorme multiplicidad de voces y testimonios, sino que tiene efectos políticos al poner a los gobiernos ante fenómenos sin precedentes, como la información incesante e instantánea que incluye citas para manifestaciones, boicots, protestas y acciones similares convocadas a través de internet. El cambio del feed-back sería poco importante sin la añadidura de la supresión práctica de la distinción de los roles de informador y consumidor pasivo o de reacción diferida. Internet permite que cualquiera pueda escribir un blog, editar su propia web y participar en redes sociales, haciendo reversibles y simultáneos los papeles de emisor y receptor, convirtiendo la comunicación diferida de los mass media en una gigantesca conversación. Aunque algunos periodistas han desdeñado este fenómeno todo el tiempo que han podido, el desembarco de muchos de los más famosos en Twitter, y la conversión de los acontecimientos de las redes sociales en noticias destacadas (si bien sometidas a los filtros habituales) de los periódicos, confirma que la evidencia ha terminado por imponerse: Mahoma va a la montaña tras porfiar en que todo era tan plano como la página extendida de un periódico.

Ahora bien, la inmediatez de internet y la universalización de la información que permite no hace de la red una fuente prístina de verdades sin manipulación y de sinceras expresiones de legítimos intereses. De ninguna manera: internet no sólo permite engañar, manipular y abusar tanto como los medios tradicionales, sino que ofrece sus propios riesgos de perversión comunicacional y, por tanto, política. La creencia en que una noticia de autor anónimo en una red social siempre será más veraz que una ofrecida por un medio, un personaje conocido o un político, es un aviso de que la siempre delgada línea que separa rumor de noticia y versión de perversión ha adelgazado todavía más en internet. Como cualquier herramienta o instrumento, internet puede servir para cualquier uso que permitan sus propiedades, pero en sí mismo es amoral, apolítico e indiferente a valores de cualquier tipo. Quienes tienen puestas sus esperanzas en que internet alumbre por sí misma una nueva ciudadanía virtuosa y políticamente altruista, contrapuesta a la política degenerada de los profesionales, están tan acertados como quienes hubieran defendido que para educar sirve cualquier libro, se trate de Aristóteles o de una guía de teléfonos. Internet es un medio de comunicación revolucionario, pero como todos los medios es un instrumento ciego al servicio de un fin que le es ajeno.

Es cierto que algunas características de internet hacen más difícil el engaño, la manipulación o la simple mentira. Al ser muchísimos más numerosos los agentes activos en el proceso de comunicación, pues cada usuario es potencialmente un informador y analista activo, es más difícil, o imposible, conseguir el monopolio informativo típico de las dictaduras, como han confesado paladinamente Irán, China o Cuba al intervenir los correos electrónicos, censurar internet y restringir su uso libre. Pero la lucha por la neutralidad de la red pone de relieve que el peligro en los países democráticos no son tanto los denostados partidos y gobiernos como los grandes oligopolios informativos –asociados a los anteriores por tupidas redes de intereses comunes- que se niegan a considerar internet como el espacio de igualdad y libertad informativa que técnicamente puede ser… si hay voluntad política para que lo sea. Lo que de paso nos remite al hecho capital de que internet influye sobre la política y puede cambiarla, pero también ésta es fundamental para conseguir que no se malogren las mejores oportunidades de la red y ésta no sea colonizada y dominada por los mismos intereses que han convertido los medios de comunicación tradicionales en instrumentos al servicio no de la información veraz, sino del rumor, la profecía autocumpliente y la noticia manipulada.

En definitiva, comprender, proteger y potencias las propiedades políticas de internet –igualitarias y liberadoras en varios aspectos- parece exigir dos cosas: la primera, reconocer la instrumentalidad de internet y la supeditación de su calidad a la calidad del proyecto político; la segunda, que la política tiene poderosos instrumentos para desvirtuar las propiedades más igualitarias y liberadoras de internet, convirtiéndolo en otro campo de juego dominado por oligopolios viejos como la escritura misma, pero que por eso mismo el futuro de internet depende de la política casi tanto o más que esta de internet, como la Ley Sinde y otras decisiones políticas han venido a recordarnos.

Por Carlos Martínez Gorriarán

miércoles, 4 de mayo de 2011

Los "opresores online" muestran la otra cara de Internet


Internet y sus redes sociales no sólo se han convertido en un foro para la libertad de prensa y los emergentes movimientos democráticos en el mundo, sino también en un campo de batalla en el que luchan los gobiernos más represivos.


Así lo señala un informe divulgado en vísperas del Día de la Libertad de Prensa, por el Comité para proteger a los periodistas (CPJ), con sede en Estados Unidos.

Desde los bloqueros que airearon a través de mensajes de texto el malestar popular contra los gobiernos de Túnez y Egipto hasta los disidentes que luchan por los derechos humanos en China, todos se han servido de la red. Pero los gobiernos represivos han aprendido a usar las mismas tácticas para bloquear, inutilizar o destruir los mensajes políticos y sociales de los oprimidos.

"Muchas de las tácticas de los opresores revelan una creciente sofisticación, desde el servicio de correo electrónico apoyado por el Estado chino y diseñado para acceder a las computadoras de los periodistas a los ciberataques contra páginas web de noticias en Bielorrusia", sostiene el CPJ.

El encarcelamiento de periodistas, escritores y defensores de los derechos humanos es una táctica eficaz para suprimir la libertad de prensa, señala el estudio sobre las herramientas de los "opresores online". Y es que la opresión en Internet se ha convertido en un arma de consecuencias catastróficas, pues los gobiernos con una larga experiencia en violaciones de derechos humanos ahora utilizan las herramientas online.

Mientras luchaban por mantenerse en el poder, los regímenes de Egipto y Túnez intentaron imponer la censura en la red. El presidente egipcio, Hosni Mubarak, bloqueó Internet en enero tras las primeras señales de protestas populares en El Cairo, pero lo tuvo que desbloquear una semana después debido a la presión internacional.

También Libia y Bahréin intentaron perturbar la comunicación en Internet como respuesta a las exigencias populares de libertad. La Junta Militar de Myamnar, la antigua Birmania, bloqueó Internet durante la revuelta de 2007, y lo mismo hizo China en 2010 para intentar sofocar las protestas de grupos étnicos en la provincia occidental de Xinjiang, señala el CPJ.

Irán y China, que se sitúan en lo más alto del estudio en cuanto a detención de periodistas con 34 en 2010, han logrado bloquear con éxito el acceso a distintos portales en Internet y evitado que los ciudadanos utilicen determinadas palabras clave en los buscadores para seguir las noticias internacionales.

China, por ejemplo, retiró el concepto Revolución Jazmín, que hace referencia a la revolución tunecina que derrocó al presidente Zine al Abidine Ben Ali, y sus ingenieros instalaron malware (software malicioso) y software de espionaje utilizando el e-mail.

"Periodistas que informan desde y sobre China han sido víctimas de estos ataques, conocidos como "spear phising" (que literalmente significa pesca con arpón y consiste en el envío de mails fraudulentos), y la tendencia indica claramente que los objetivos fueron elegidos por su trabajo", señala el CPJ.

El año pasado, el uso del cibercrimen estatal en Túnez fue un paso más allá cuando la agencia del país que gestiona Internet redirigió a los usuarios a "páginas fraudulentas creadas por el gobierno en las que se exige darse de alta" para el uso de grandes proveedores como Google, Yahoo! y Facebook. Así, las autoridades podían robar sus nombres de usuario y contraseñas.

"Aunque las tácticas de cibercrimen parecen haber sido abandonadas con el colapso del gobierno de Ben Ali en enero, el nuevo Ejecutivo no ha renunciado por completo al control de Internet", apunta el informe. Y Siria, que continúa desplegando fuerzas militares contra los manifestantes, sigue siendo uno de los países más peligrosos para los blogueros.

En febrero, un tribunal sirio condenó a la bloquera Tal al Mallohi a cinco años de cárcel. La joven había sido arrestada en 2009, a la edad de 19 años, por llevar un blog sobre los derechos palestinos. Según el CPJ, el periodista digital Khaled Elekhetyar fue detenido en marzo durante una semana y el veterano bloguero Ahmad Abu al Khair fue arrestado por segunda vez en dos meses.

También en Rusia los periodistas digitales sufren una situación similar por la violencia que ejerce contra ellos el Kremlin. El año pasado, el famoso periodista financiero Oleg Kashin recibió una paliza tras ser arrestado que lo dejó en coma inducido durante un tiempo. Y a estos ataques se suma el asesinato en 2008 del editor de webs Magomed Yevloyev en Ingusetia.

Mientras, el gobierno de Bielorrusia controla con precisión la censura, el de Etiopía domina la infraestructura de Internet y el de Cuba bloquea el acceso a la red, señala el CPJ. En Cuba, sólo a un puñado de personas les está permitido el uso de Internet en sus hogares, mientras que el resto de la población debe conformarse con puntos de acceso controlados por el Estado.

lunes, 25 de abril de 2011

Un salto político con red

Arriba a la izquierda, Wael Ghonim, el directivo de Google que convocó 'online' la protesta egipcia, y el 'tweet' en que saludaba el triunfo de la revuelta. A la derecha, el bloguero chino Isaac Mao. Abajo a la izquierda, Claudia Cadelo, una de las voces más seguidas de la blogosfera cubana y la activista rusa Marina Litvinovich, azote del Kremlin.


La revuelta egipcia evidenció el poder de internet como arma de movilización social

Pocos imaginaban hace escasos meses el sentido que podría llegar a cobrar a nivel político la ya manida expresión "internet lo cambia todo".

La revuelta democrática en el mundo árabe ha puesto más que nunca de manifiesto el enorme potencial de la red como herramienta de movilización social. Las protestas en Túnez o Egipto, y la arriesgada lucha por los derechos humanos en China, Rusia o Cuba son ejemplos de campos de batalla adversos pero fértiles para que surjan audaces activistas políticos.

Una generación que ha encontrado en internet el arma perfecta para desafiar las restricciones a la libertad de expresión en sus países. Voces dispuestas a reivindicar el sentido esencial de la actividad política, demostrando que el liderazgo puede y debe ser puesto al servicio de la sociedad.

Y aunque algunas de estas batallas parecen perdidas de antemano, milagros de aún incierto desenlace como la caída de Hosni Mubarak en Egipto demuestran que, a veces, sólo hace falta que alguien prenda la mecha para que nos demos cuenta de que la voluntad popular cohesionada resulta imparable.

Wael Ghonim. Egipto

Sería absurdo atribuir a una sola persona el mérito de una revuelta como la egipcia. Pero sería también injusto no reconocer el determinante papel de Wael Ghonim en la convocatoria online de la protesta del 25 de enero, que terminó a los 18 días con un régimen de 23 años.

El jefe de marketing de Google para Oriente Próximo y Norte de África incubó la revuelta a través de la página de Facebook Todos somos Jaled Said, un homenaje al bloguero de 28 años muerto a manos de la policía secreta egipcia.

No obstante, Ghonim siempre ha tirado de modestia en sus declaraciones. "Nuestra revolución es como la Wikipedia. Todo el mundo contribuye en su contenido aunque no sepamos sus nombres. La Revolución 2.0 es exactamente lo mismo. Juntos dibujamos esta revolución en la que no hay héroes", explicó a la CBS.

Pero no fue internet lo que convirtió a este treintañero en el rostro visible de la oposición y le dio fama mundial. Al ser liberado tras pasar 11 días detenido en pleno auge de las protestas, su emotiva aparición televisiva, llorando por los jóvenes muertos en la revolución que había contribuido a iniciar, evidenció que la capacidad de impacto de la pequeña pantalla sigue siendo insuperable.

Isaac Mao. China

El principio de unidad del que habla Ghonim es el mismo sobre el que lleva años teorizando Isaac Mao, considerado el primer bloguero de China. Este arquitecto de software, conocido por su carta abierta a Google en que criticaba al gigante de internet por plegarse al sistema de censura del gigante asiático, es el padre del sharism o compartismo.

Utilizando conceptos de la neurología, Mao parte de la idea de que compartir está en la naturaleza humana, y defiende que gracias a la red el conocimiento estará al alcance de todos. "Cuanto menos compartes, menos poder tienes", afirma el joven cuyo blog tuvo que exiliarse a un servidor extranjero tras criticar el sistema de censura más sofisticado del mundo.

Mao sigue muy de cerca la revuelta en el mundo árabe y cree que la revolución llegará a su país en forma de un cambio de mentalidad de sus líderes.

Marina Litvinovich. Rusia

La veinteañera que en 2001 le explicaba a Vladimir Putin qué era eso de internet se ha acabado convirtiendo en una de las más feroces críticas del líder ruso.

Tras una fulgurante carrera en la consultoría política, Marina Litvinovich es hoy una de las blogueras rusas más influyentes e implacables con los excesos del Kremlin en el "simulacro de democracia" -como lo calificó hace poco Mijail Gorbachov- en que ha convertido el país la era Putin-Medvedev.

Litvinovich ha participado en la creación de varios diarios online así como de la web para dar a conocer su incómoda investigación de la crisis de rehenes de Beslan en 2004, en que el polémico asalto de las fuerzas de seguridad provocó la masacre de 300 personas, más de la mitad niños.Un esfuerzo que los poco familiarizados con el alfabeto cirílico podemos conocer gracias a los sistemas de traducción que incorporan algunos navegadores.

Al igual que la malograda Anna Politkovskaya, Litvinovich ha denunciado también la brutalidad de Moscú en el Cáucaso. Por ahora, ni las detenciones por participar en protestas opositoras ni la misteriosa paliza que sufrió en 2006 han logrado amedrentarla en su lucha contra los abusos de la oligarquía rusa.

La revolución que inquieta a la Revolución 

La fuerza de internet inquieta al anquilosado Gobierno cubano. Lo descoloca. En un primer momento, el régimen de los Castro optó por la censura a la vieja usanza ante la proliferación de blogs en que la disidencia halló vías de expresión inimaginables en los medios convencionales.

Una treintena de blogueros, como la irreductible Yoani Sánchez o la joven Claudia Cadelo, han encontrado en internet una ventana al mundo en que el mero retrato de la cotidianidad se convierte en la más demoledora crítica a un sistema que oprime y mantiene a su pueblo en la miseria.

El régimen trata ahora de contrarrestar el fenómeno inundando la red con blogs cuya retórica revolucionaria es a menudo muy agresiva.

También resulta sintomática la condena del Tribunal Provincial de La Habana del contratista estadounidense Alan Gross a 15 años de prisión, por su participación en un "proyecto subversivo de Washington contra Cuba". Según EE UU, Gross simplemente trataba de facilitar el acceso a internet a la pequeña comunidad judía de la isla.

El próximo julio, cuando se complete la conexión mediante fibra óptica entre Cuba y Venezuela, se multiplicará por 3.000 la capacidad de acceso a internet. Irónicamente, la Revolución 2.0 podría llegar a la isla a través de la hermana república chavista.

Marcel Llevat

Fuente: ADN

jueves, 17 de marzo de 2011

Internet y la revuelta árabe

"¡Queremos libertad!"

Lo que está ocurriendo desde hace semanas en el mundo árabe es uno de esos fenómenos que moverán el andamiaje de la historia. Pero al margen de las consecuencias políticas que traerán estas revueltas y que solo podremos observar con detenimiento cuando pasen, al margen también de las consecuencias en el mercado energético y defendiendo que el futuro debería dirigirse hacia cotas aceptables de libertad, democracia y progreso económico, lo que sí que podemos asegurar es que internet ha sido clave para organizar protestas y esparcir el mensaje al mundo entero. Lo que en Occidente sirve a diario a millones de jóvenes para divertirse, en Libia por ejemplo, donde un tercio de la población tiene menos de 15 años y una proporción mucho mayor menos de 25, se ha utilizado para respirar libertad.

Según un estudio del Centro Internacional de Asistencia a los Medios de Comunicación (CIMA), en los países árabes las redes sociales han superado ya a los periódicos como fuente de información. En dicho informe se señala como solo Facebook tiene más usuarios (17 millones) que las 14 millones de copias de periódicos que se venden en la región. De todos los usuarios de redes sociales, cinco millones están en Egipto y las utilizan para poder seguir las noticias que más les interesan en lugar de dejarse guiar por el criterio de la prensa más oficialista. Y es que la mitad de la población se informa por internet frente a un 34% que lee la prensa escrita. Solo en dos semanas los usuarios de Facebook en el país gobernado hasta la fecha por Mubarak han creado 32.000 grupos. Además, según un estudio llevado a cabo por Google, en los últimos siete días lo que más se ha buscado en la red han sido noticias relacionadas con la revuelta en el mundo islámico, antes que música o imágenes.

Lo que están demostrando estos episodios es que las redes sociales no solo son capaces de informar a la opinión pública sino también de movilizarla, incrementar la transparencia y hacer tambalear a los regímenes. Los jóvenes de la revolución del 25 de enero, los que hicieron caer al dictador Mubarak, gestaron la hazaña en internet. Y es que la mayoría de los 160.000 blogueros que existen en Egipto tienen entre 25 y 30 años y el 30% de ellos escribe de política. Por este motivo, algunos gobiernos han acompañado en los últimos años la construcción de nuevas redes con otras medidas para controlar lo que se publica en la red, poniendo en el punto de mira a periodistas digitales. En Egipto, por ejemplo, hasta el momento existía un departamento de 45 personas encargadas exclusivamente de controlar lo que se publicaba en Facebook. Fue el caso del encarcelamiento del bloguero Andel Kareen durante cuatro años acusado de haber insultado al Islam y difamado contra Mubarak. Sin embargo, pese a esta represión, el número de blogs ha ido creciendo en los últimos años. En 2009, en los países árabes había activos alrededor de 35.000 blogs y a final de 2010 ya funcionaban unos 40.000. Frente al monopolio de los medios tradicionales, la región está viviendo una irrupción de nuevos medios digitales más libres y un incremento del interés por parte de los ciudadanos árabes, que se estima superen los 100 millones de internautas para 2015 frente a los 40 actuales.

La resistencia de Gadafi, las dimisiones de los presidentes egipcio y tunecino, las posteriores celebraciones del país se han podido seguir en directo a través de las televisiones, radios y páginas web de los diarios de todo el mundo pero lo más importante también a través de los comentarios, imágenes y vídeos que los protagonistas y espectadores de los acontecimientos han colgado en medios como Twitter, Facebook y Youtube.

En este último caso, solo en las primeras 24 horas después de la dimisión de Mubarak se habían subido 3.470 vídeos referidos a Egipto y 2.740 al líder derrocado. Entre los vídeos más vistos, las escenas de la gente en la plaza de Tahrir o las declaraciones del presidente de EE.UU.. En el caso de Túnez, los primeros días de la revolución, la foto que muchos internautas árabes eligieron para su perfil de Twitter fue la de Mohamed Bouazizi, el joven que se inmoló y que encendió la mecha de las protestas. Semanas después, cuando la plaza de la Liberación de El Cairo se llenó por primera vez de manifestantes, las fotos de Bouazizi fueron sustituidas por banderas. Por si fuera poco, desde que comenzara la revuelta de Egipto el consumo de los juegos on line en la zona ha descendido un 50%. Otro ejemplo, en Wikipedia, minutos después de confirmarse la dimisión de Mubarak, los editores ya habían cambiado la información y donde antes podía leerse "presidente de Egipto", pudo observarse "Hosni Mubarak, político y militar, fue presidente de la República Árabe de Egipto". Todo esto demuestra que la revolución digital crece veloz. La tercera parte de la población mundial ya es internauta. Facebook ha conectado a casi seiscientos millones de personas en todo el mundo. Los mensajes ya no son cosa de las operadoras, sino de Twitter, que procesa 60 millones al día. De Youtube, donde vemos a diario 1.900 millones de vídeos. En el fondo, subyace la idea de que la gente tiene ganas de crear. De comunicar. Las barreras de generación de contenidos se han reducido a la mínima expresión. Y en este punto, el concepto de actualidad puede que esté cambiando desde hace tiempo.

Poco a poco se ha ido estableciendo en las mentes la idea de que la importancia de los acontecimientos es proporcional a su riqueza en imágenes. O, por decirlo de otro modo, un hecho que se puede mostrar es más fuerte, más eminente que el que permanece invisible y cuya importancia es abstracta. Es el nuevo orden social. Las palabras o los textos no valen tanto como las imágenes. Y al concepto de actualidad se le une la transformación del concepto de la veracidad de la información. Ahora un hecho es verdad no porque responda a criterios, rigurosos y verificados en sus fuentes, que también; sino porque además todo el mundo se haga eco de él. Los jóvenes de Egipto, Túnez y Libia han conseguido que si algo pasaba, uno de ellos estaba allí para grabarlo y después contárselo al mundo. Hace un año, también se encontraban ahí pero no eran noticia. Hoy con internet, las cosas han cambiado.

Por Andoni Orrantia
Fuente: Deia

viernes, 11 de marzo de 2011

Tímido intelectual estadounidense creó "Guía práctica para revoluciones no violentas"

China, 1989. Esta imágen es el símbolo moderno de la resistencia no violenta.

A mitad de camino alrededor del mundo desde la plaza Tahrir en El Cairo, un envejecido intelectual se mueve en su desordenada casa de ladrillos en un barrio de clase trabajadora en esta ciudad. Su nombre es Gene Sharp. Encorvado y de pelo blanco a los 83 años, cultiva orquídeas, todavía no domina Internet y no parece un hombre peligroso.

Pero para los déspotas del mundo, sus ideas pueden ser fatales.

Pocos estadounidenses han oído hablar del señor Sharp. Sin embargo, durante décadas, sus escritos prácticos sobre la revolución no violenta – en particular “De la Dictadura a la Democracia”, una guía de 93 páginas para derrocar a los autócratas, disponible para su descarga en 24 idiomas – han inspirado a los disidentes en todo el mundo, incluso en Birmania, Bosnia, Estonia y Zimbabwe, y ahora en Túnez, Egipto y Libia.

Cuando el pasado 6 abril el Movimiento de la Juventud de Egipto estaba luchando por recuperarse de un fallido esfuerzo en 2005, sus líderes lanzaron unas “ideas locas” para derrocar al gobierno, dijo Ahmed Maher, su estratega principal. Así fue que ellos se tropezaron con el señor Sharp, mientras examinaban el movimiento serbio Otpor, sobre el que él había influido.

Cuando el independiente Centro Internacional sobre Conflictos No Violentos, que capacita a defensores de la democracia, se deslizó a El Cairo hace varios años para llevar a cabo un taller, entre los papeles que se distribuyeron estuvo el del Sr. Sharp “198 Métodos de Acción No Violenta”, una lista de tácticas que van desde las huelgas de hambre o los “desnudos de protesta” hasta la “revelación de las identidades de los agentes secretos.”

Dalia Ziada, un blogger y activista egipcio que asistió al taller y más tarde organizó sesiones similares por su cuenta, dijo que los alumnos se activaron tanto en las revueltas de Túnez como en las de Egipto. Dijo que algunos activistas tradujeron al árabe extractos de la obra del Sr. Sharp, de los que su mensaje de “atacar las debilidades de los dictadores” fue el más efectivo.

Peter Ackerman, un estudiante que asistió solo una vez al taller de Sharp, fue quien fundó el centro de la no violencia y dirigió el taller de El Cairo, cita a su mentor como prueba de que “las ideas tienen poder.”

El Sr. Sharp, puramente duro pero extremadamente tímido, se cuida de no tomarse el crédito. Él es más pensador que revolucionario, aunque en su juventud participó en protestas sentándose en barras de restoranes y pasó nueve meses en una prisión federal de Danbury, Connecticut, por objetar de conciencia la Guerra de Corea. Él no ha tenido contacto con los manifestantes egipcios, dijo, a pesar de que recientemente se enteró de que la Hermandad Musulmana había colgado en su sitio web su libro ”De la Dictadura a la Democracia”.

Gene Sharp.
Aunque viendo la revolución que derrocó a Hosni Mubarak, en señal de “aliento” dijo ”El pueblo de Egipto lo hizo, no yo.”

Él ha estado observando los acontecimientos en El Cairo por CNN desde su modesta casa en el este de Boston, que compró en 1968 por $ 150 más impuestos atrasados de su antiguo dueño.

Allí también funciona la sede de la Institución Albert Einstein, una organización que Sharp fundó en 1983 mientras celebraba seminarios en Harvard y enseñaba ciencias políticas en lo que hoy es la Universidad de Massachusetts en Dartmouth. La institución la forman él; su ayudante, Jamila Raquib, cuya familia huyó de la opresión soviética en Afganistán cuando tenía 5 años; una gerente de oficina a tiempo parcial y una perra Golden Retriever llamada Sally. En la pared de su oficina cuelga una pegatina que dice ”Gotov Je!” – serbio para “Ya se acabó!”.

En esta era de los revolucionarios por Twitter, la Internet tiene poco atractivo para el señor Sharp. No está en Facebook y no se aventurar en el sitio Web de Einstein. (“Yo debería”, dijo en tono de disculpa.) Si tiene que enviar un correo electrónico, consulta una nota escrita a mano por la Sra. Raquib adherida al cerrojo de la puerta cerca de su moderna Macintosh en un estudio lleno de libros y papeles. ”Para abrir un e-mail en blanco”, se lee: “haga clic una vez sobre el icono que dice” nuevo “en la parte superior de la ventana.”

Algunas personas sospechan que Sharp sea un pacifista radical de closet e izquierdista pues en la década de 1950 escribió para una publicación llamada “Peace News”, y porque una vez trabajó como secretario personal de A.J. Muste, un activista sindical y pacifista.  Pero él insiste en que superó sus propios principios y se describe como “trans-partidista.”

Con base a estudios de los revolucionarios como Gandhi, levantamientos violentos, luchas de derechos civiles, el boicot económico y similares, se ha concluido que la promoción de la libertad tiene que llevar una estrategia cuidadosa y una meticulosa planificación. El asesoramiento que la señora Ziada dice tuvo eco entre los líderes de la juventud en Egipto. La protesta pacífica es la mejor, dice él – no por razones morales, sino porque provoca la violencia para acabar con los autócratas. ”Si usted lucha con la violencia,” el señor Sharp dijo, “usted está luchando con las mejores armas de su enemigo, y puede ser un héroe valiente, pero muerto.”

Los autócratas aborrecen el señor Sharp. En 2007, el presidente Hugo Chávez de Venezuela lo denunció, y funcionarios en Myanmar, de acuerdo a los cables diplomáticos obtenidos por el grupo WikiLeaks, lo acusaron de ser parte de una conspiración para hacer estallar las manifestaciones destinadas a “derrocar al gobierno.” (Un año antes, un cable de la Embajada de los Estados Unidos en Damasco, Siria, señaló que los disidentes se habían entrenado en la no violencia mediante la lectura de los escritos del Sr. Sharp.)

En 2008, Irán presentó el señor Sharp, junto con el senador de Arizona John McCain y el demócrata financiero George Soros, en un video de propaganda animada acusándolo de ser de la CIA como agente “a cargo de la infiltración de Estados Unidos en otros países”, una afirmación que sus colegas encontraron ridícula.

“Él es generalmente considerado el padre de todo el campo del estudio de la acción estratégica no violenta”, dijo Stephen Zunes, experto en la materia en la Universidad de San Francisco. ”Algunas de estas historias exageradas que de él circulan por todo el mundo, donde lo acusan de iniciar las revoluciones y dirigir multitudes, son una broma. El trabaja mucho más en la investigación y el trabajo teórico que en la difusión de las mismas. ”

Eso no quiere decir que el señor Sharp no ha visto ninguna acción. En 1989, viajó a China para presenciar el levantamiento en la plaza de Tiananmen. En la década de 1990, se coló en un campamento rebelde en Myanmar por invitación de Robert L. Helvey, un coronel retirado del ejército que informaba a la oposición. Se conocieron cuando el coronel Helvey obtuvo una beca en Harvard y el militar pensó que el profesor tenía ideas que podrían evitar la guerra. ”Aquí estábamos en esta selva, leyendo el trabajo de Gene Sharp con la luz de las velas”, recuerda el coronel Helvey. ”Este tipo tiene una visión tremenda de la sociedad y la dinámica del poder social.”

No todo el mundo está tan impresionado. As’ad AbuKhalil, un científico político libanés y fundador del blog Angry Arab News Service, se indignó por una mención del Sr. Sharp en el New York Times del lunes. Se quejó de que los periodistas occidentales buscan un “Lawrence de Arabia” para explicar el éxito de los egipcios, en un intento colonialista de negar el crédito a los propios egipcios.

Sin embargo, mientras el perfil del Sr. Sharp parece estar en expansión, su instituto se está contrayendo.

El Sr. Ackerman, quien se hizo rico en banca de inversión después de estudiar con el señor Sharp, ha contribuido con muchos millones de dólares y así lo mantuvo a flote durante años. Pero hace aproximadamente una década, el Sr. Ackerman quería difundir las ideas de Sharp, y las suyas, de forma más agresiva. Él puso su dinero en su propio centro, que también produce películas e incluso un videojuego para entrenar a los disidentes. Una anualidad que compró todavía ayuda a pagar el sueldo del Sr. Sharp.

En el ocaso de su carrera, el señor Sharp, quien nunca se casó, se está desacelerando. Su voz tiembla y sus ojos azules crecen llorosos cuando está cansado. Renunció a conducir después de un accidente reciente. Él hace sus propias compras y su asistente, la Sra. Raquib, trata de seguirlo cuando el camino está congelado. Eso a él no le gusta.

Dice que su trabajo está lejos de terminarse. Acaba de presentar un manuscrito para un nuevo libro, “Diccionario de Sharp de poder y lucha: Terminología de la resistencia civil en los conflictos”, que será publicado este otoño por la Oxford University Press. Le gustaría que los lectores sepan que no fue él quien le puso ese título. ”Es un poco inmodesto”, dijo. Él tiene otro manuscrito sobre la obra de Einstein, cuyas propias preocupaciones sobre el totalitarismo lo llevaron a adoptar el nombre del científico para su institución. (Einstein escribió el prólogo del primer libro del Sr. Sharp, sobre Gandhi.)

Mientras tanto, mantiene una estrecha vigilancia sobre el Oriente Medio. Le llamó la atención la disciplina pacífica y tranquila de los manifestantes egipcios. Pero sobre todo por su falta de temor. ”Eso es directamente de Gandhi”, dijo Sharp. ”Si la gente no tiene miedo de la dictadura, es la dictadura la que está en problemas.”

Por cierto que todos sus trabajos están en español en las siguientes páginas, gracias a Iruña Urriticoechea, quien desde hace años es su admiradora y difusora de sus ideas


De La Dictadura a la Democracia
http://www.urru.org/papers/DelaDictaduraALaDemocracia.pdf

Métodos de acción Noviolenta
http://www.urru.org/papers/metodos_sharp.pdf

Los métodos de la acción noviolenta  (16) los métodos de protesta y persuasión noviolenta
http://www.urru.org/papers/dictadura_a_democracia_Apendice.htm

Carta de Gene Sharp a Hugo Chávez (inglés)
http://www.urru.org/papers/2007_varios/AlbertEinsteinInstituteChavez.pdf

La Lucha Política No Violenta, Criterios y Métodos
http://www.urru.org/papers/La_Lucha_Politica_NoViolenta_Criterios_y_Metodos_Gene_Sharp.pdf

 

Inglés:

The anti Coup
http://www.urru.org/papers/The_anti_Coup.pdf

There are Realistic Alternatives
http://www.urru.org/papers/TARA.pdf

Tomado de: Run Run 

Las acciones de sociedad civil

lunes, 28 de febrero de 2011

Internet y las revoluciones


Ahora le ha tocado el turno a Libia; la pelota está en el tejado y no sabemos de qué lado va a caer.

Todo empezó a mediados de diciembre, cuando el joven ingeniero informático Mohamed Bouazizi se quemó a lo bonzo ante la falta de oportunidades. Eso llevó a la revolución de los jazmines en Túnez, que derrocó a Ben Alí.

El siguiente paso se produjo en Egipto y acabó cayendo el sátrapa Mubarak.

Bahrein, Yemen, Argelia, han pasado a un segundo plano ante la violencia que ha llegado a adquirir la crisis libia. Gadafi, más de cuarenta años en el poder, se resiste a abandonarlo y no vacila en mandar disparar contra los manifestantes.

Pero ¿todo empezó a mediados de diciembre o había empezado mucho antes?

Hay quién dice, y tiene razón, que las revoluciones las hace el pueblo y no la tecnología. Pero ¿se habrían producido esas revoluciones si los pueblos no hubieran conocido otras maneras de vivir gracias a la televisión por satélite? ¿Se habría movilizado el pueblo a la misma velocidad sin la ayuda de redes spciales como Facebook o Twitter?

Seguramente no es casualidad que una niña egipcia se llame Facebook desde hace unos días. No sé si le gustará cuando sea mayor. No sé lo que será Facebook, la red social, cuando Facebook, la niña, sea mayor.

Este tema da para un análisis mucho más profundo que este simple post en un blog, pero parece que las nuevas tecnologías juegan un importante papel en la cohesión de los pueblos. De hecho los dictadores tratan de limitar el acceso y consideran a internet un enemigo más.

Los medios tradicionales en general jugaron un triste papel en los cambios recientes, ya que estaban muy unidos a los regímenes corruptos. ¿Les suena?

¿Cómo terminará la crisis libia? ¿Habrá cambios en Bahrein; en Argelia; en Yemen?

Pero mucho más allá ¿las nuevas tecnologías podrían contribuir a un cambio en Cuba?¿Puede cambiar la situación en Corea del Norte, el país más cerrado del mundo?¿Una China cada vez más rica, pero con tremendas diferencias sociales, mantendrá durante mucho tiempo esa extraña situación, con un partido comunista en el poder rigiendo una economía escandalosamente capitalista?

¿Seguirá internet propiciando importantes cambios políticos después de haber cambiado radicalmente nuestras sociedades?

Sólo tenemos que esperar.

Lo veremos.

Eduardo Madinaveitia

Tomado de: 20 minutos

martes, 22 de febrero de 2011

Jóvenes y redes sociales: terror de dictadores


Ningún dictador abandona voluntariamente el cargo. Cuba acaba de rechazar la petición de la ONU de democratizarse como Egipto y Túnez. Raúl Castro debe estar arrepentido de haber dado cierta libertad a los reprimidos internautas cubanos, quizá para celebrar el regalo del muy costoso cable submarino que Chávez pagó, una vez más, con dinero esquilmado a los venezolanos. El contagio tunecino y egipcio sigue extendiéndose por el mundo árabe. La oposición Libia denunció más de 10 muertes durante las protestas del “Día de la ira” contra el dictador Gadafi . Los tiranos saqueadores del tesoro público y que se resisten a abandonar el poder utilizando sus sanguinarias milicias, están temerosos del fin que les espera al mirarse en el espejo de Ben Alí y Mubarak. El brutal exdictador tunecino recién sacado del poder por las masivas protestas populares, sufrió un accidente cerebrovascular en Arabia Saudí y está en coma. A Mubarak no parece irle mejor. A los dos ya les han congelado en Suiza las cuentas con fortunas mal habidas y la justicia de sus países siguen indagando en el resto del mundo.

En Venezuela, Gobierno y oposición siguen atentamente los acontecimientos egipcios y no porque esa crisis haya hecho subir el petróleo por encima de $100, lo que da un respiro al gran dilapidador. Los venezolanos estamos atentos a tales hechos (preocupantes para unos y envidiables para otros) porque se originaron en causas que en Venezuela existen casi copiadas al carbón. Y decimos “casi” porque de los venezolanos se ha dicho que no somos suizos pero, a juzgar por las protestas masivas de tunecinos, egipcios, yemeníes, libios y hasta iraníes, tampoco somos árabes. En Caracas ha estado una veintena de estudiantes en huelga de hambre frente a la OEA reclamando la libertad de los presos políticos, incluidos los hoy casi abandonados diputados Pilieri y Mazuco, sin que las organizaciones estudiantiles universitarias, ni partidos políticos ni el Gobierno les prestasen atención alguna hasta que se encendieron las alarmas después de transcurridos 17 días de ayuno. ¡Y pensar que la chispa que incendió la pradera tunecina fue un joven de 23 años que se inmoló en la plaza para expresar su rechazo a la represión, la pobreza del pueblo y las injusticias del dictador Ben Alí! Su sacrificio provocó una ola de indignación popular que produjo la salida del dictador.

En Túnez, pero sobre todo en Egipto, fueron los jóvenes (en su mayoría de clase media) quienes demostraron a través de las redes sociales ser el motor que movilizó a los egipcios y los convirtió en una fuerza invencible. Aun más que el sorprendente triunfo de Obama gracias a su hábil uso de Internet, “la revolución cibernética de Egipto” -como la denomina The New York Times- emprendida por 15 jóvenes, logró movilizar masivamente a lo egipcios y derrocar a Mubarak. Narran David Kirpatrik en The NYT y Francisco Carrión en El Mundo de Madrid, que estos 15 chicos nacieron por el tiempo en que Mubarak arribó a la presidencia. Todos ellos profesionales universitarios, pertenecen a la generación Facebook, aunque han permanecido sin rostro, dada la criminal eficacia de la policía secreta egipcia y su sistema de espionaje. El más notorio de ellos es Wael Ghoning, ejecutivo de Google, detenido durante 12 días y quien después de la caída de Mubarak ha salido en la prensa como el vocero del grupo. Su capacidad organizativa fue asombrosa. Hicieron pruebas en barrios de El Cairo y diseñaron horarios estratégicos hasta producir el estallido popular. Se movieron tan ágilmente a través de la red, que no hubo “inteligencia” policial capaz de descubrirlos. Cuando se “filtraba” que protestarían en una mezquita y la policía se presentaba allí, ellos estaban manifestando en un barrio rodeados de pueblo. Hasta idearon una fórmula para frenar los feroces ataques de los “partidarios” de Mubarak (que resultaron ser policías de civil): los jóvenes usaron barras de acero para romper el pavimento y sacar piedras con las que se defendieron e hicieron grandes barricadas. Estos “héroes digitales” sintieron enorme ira ante la brutalidad policial, la miseria circundante y estaban hartos de ser sometidos por un dictador desde que nacieron y del enorme desempleo juvenil en todos los sectores. En su cuenta Twitter, Wael Ghoning dejó escrito lo que nuestros jóvenes en huelga de hambre frente a la OEA también dicen: “La libertad es una bendición por la que merece la pena luchar”.

“Todo Gobierno totalitario requiere silencio y sometimiento del pueblo” denuncia el Bloque de Prensa Venezolano ante la arremetida del régimen contra los medios e Internet. Sometimiento que cesa cuando el pueblo y sobre todo los jóvenes se rebelan. Ahí están Egipto y Túnez para demostrarlo.

Marta Colomina
Tomado de: Biendateao

lunes, 27 de diciembre de 2010

Manual para bloggers y ciberdisidentes

Vietnam, otro estado totalitario donde ser un blogger independiente es un delito.
Para quienes quieren evitar la censura y proteger su anonimato, Reporteros sin Fronteras (RSF) lanzó un manual que ofrece consejos a los autores de diarios virtuales.

La organización internacional -con sede en Francia- que lucha por la libertad de expresión, indicó que la "Guía práctica del blogger y el ciberdisidente", le otorga herramientas y tips a todos aquellos interesados en escribir un diario o bitácora en Internet.

El manual, que fue financiado por el gobierno francés, incluye cómo hacer un blog, cómo publicitarlo y cómo ganar credibilidad como autor -blogger- del diario virtual, a través del respeto a ciertas reglas éticas y periodísticas.

La guía también ofrece consejos sobre cómo escribir blogs desde países que presentan fuertes restricciones a los medios de comunicación, como Irán y China.

"Periodistas auténticos"

Importantes bloggers de distintos países, expertos y escritores, ayudaron a producir el manual.

Entre ellos, se encuentran el periodista estadounidense Dan Gillmor, reporteros franceses de pontblog.com y el experto canadiense en censura en Internet, Nart Villeneuve.

"Los bloggers son generalmente los únicos periodistas auténticos en países donde los medios de comunicación son censurados o se encuentran sujetos a presiones", asegura la página web de RSF.

"Son los únicos que publican una información independiente, destinada a disgustar a sus gobiernos, y muchas veces arriesgando la libertad", indica RSF.

Los blogs han aumentado su popularidad en Internet como vehículo por medio del cual las personas pueden publicar sus propios pensamientos.

Technorati, una empresa que se dedica a llevar cuenta de los blogs que se crean en Internet, ha identificado más de 17 millones de diarios virtuales alrededor del mundo.

Los blogs pueden tener una temática diversa, van desde diarios personales hasta las últimas noticias sobre tecnología y también comprenden comentarios políticos.

Muchas personas han recurrido a blogs en países donde la labor de los medios de comunicación es restringida.

Sin embargo, cada vez más las bitácoras virtuales también han captado la atención de las autoridades.

En Irán, las autoridades tomado medidas drásticas en contra de bloggers y ciberdisidentes. Según los grupos en defensa de la libertad de expresión, al menos 24 bloggers iraníes han sido arrestados.

Entretanto, en China una regulación ordena que todos los autores de blogs registren ante el Estado, sus sitios en Internet.


Descarga del manual en inglés: HANDBOOK FOR BLOGGERS AND CYBER-DISSIDENTS
 

lunes, 20 de diciembre de 2010

El líder autoritario ataca los “enemigos de clase” y al principio todo parece funcionar

Algunos miembros del Team "Amigos de los Pobres".
Lecciones de la historia

Más o menos un tercio de los países de América Latina están gobernados por líderes que aplican la receta del autoritarismo divisionista. La receta es así. Se empieza con una prédica populista basada en la demonización de una minoría a la vez rica y maligna. No basta que sean ricos, porque si este fuera el único rasgo no sería fácil justificar la agresión. Lo importante es que además sean malignos. Hitler llevó el tema a sus extremos, pero el marxismo no se quedó muy atrás con la demonización de la burguesía, grupo malvado no por decisión sino por naturaleza. Y los sucesores del marxismo original precisaron el concepto, haciendo de todos los que se le opusieran “enemigos de clase”, malvados por definición.

Con estos elementos, la receta es fácil. Como los amigos son más que los enemigos, y los enemigos son ricos y malignos, postulemos una conducta dirigida a quitar su riqueza a los enemigos para dársela a los amigos. Los escrúpulos morales no interfieren, porque no los atacamos porque queremos su dinero, sino porque se lo merecen. Esta es la receta chavista, sandinista y similares. Atacar sistemáticamente a los enemigos con dinero, y prometerles a los amigos que se lo vamos a dar a ellos.

Claro que si se intenta hacer eso en una sociedad liberal regida por el derecho, la cosa se dificulta. El mandamás no puede hacer todo lo que quiere. Enseguida después del enemigo primario, entonces, se vuelven enemigos todos los que no permiten que el mandamás actúe sin límites. La prensa, los tribunales, y el sistema mismo de derechos y libertades se convierten en “libertades burguesas”, “residuos de la oligarquía” o en cosas semejantes que deben ser destruidas para construir el nuevo orden. Atacar la libertad de prensa, destruir la división de poderes, crear tribunales y milicias populares, subordinar la justicia al poder, etcétera, son conductas propias de esta estrategia.

El sistema funciona, por un tiempo. Y aquí vienen las lecciones de la historia. Porque si uno presta atención verá que hay dos etapas en la evolución de estos regímenes. La primera es de crecimiento. El líder autoritario ataca a sus enemigos con violencia cada vez mayor, a la vez que enardece a sus amigos con promesas cada vez más extremas. Y mientras esto dura, el sistema parece funcionar. Pero la historia muestra que el compañero ineludible de estos procesos es la destrucción de la economía. La economía requiere de gente que genere riquezas, y en la medida en que el sistema se dirija a atacarlos sistemáticamente, la riqueza deja de producirse y empieza a disminuir.

Hasta hace un tiempo se sostenía que no importaba que la economía privada sufriera, porque el estado tomaría su lugar. Pero en el siglo XXI eso ya no es sostenible. Todos y cada uno de los sistemas que trataron de basar su economía en la dirección del Estado fracasaron miserablemente. Repito: todos. No hay un solo ejemplo de economía colectivista exitosa. Algunas tardaron más en caer y otras menos, pero todas fracasaron. ¿Por qué insisten, entonces? Probablemente porque en estos sistemas los exitosos son los líderes. A estos sí les sirve.

El autoritarismo estatista tiende necesariamente a la corrupción. Cuando el poder conduce la economía, la dirección de las empresas públicas es resultado de la distribución del poder, y en esas condiciones el poder y el dinero tienden a juntarse.

Empieza, entonces, la segunda etapa. Los enemigos vienen y van, pero los enemigos se acumulan. Tan pronto las cosas empiezan a estar mal, algunos de los amigos de antes anticipan el cambio y pasan a ser enemigos, a veces con la esperanza de pasar a ser líderes después del cambio. Por uno u otro camino la marea cambia de rumbo y la oposición empieza a ser cada vez mayor.

La segunda etapa llega así a un punto crítico. En cierto momento el autoritario empieza a perder, y no puede sostenerse con elecciones aunque sea en un entorno de represión. Llega el momento de decidir si se acepta perder el poder, y se asume el riesgo de venganza de los que sufrieron de los ataques previos, o se “profundiza la revolución” y se eliminan las elecciones. Muerto el perro, se acabó la rabia.

Los que han hecho esta segunda elección también terminan fracasando. El deterioro económico se profundiza, y las promesas de un mundo mejor son cada vez menos creíbles, por lo que los enemigos son cada vez más, y los amigos cada vez menos. Pero pueden tardar más. Con una represión desenfrenada pueden durar 70 años, como la URSS o Corea del Norte, o 60, como Cuba o Albania. Pero en tiempos modernos la receta de Enver Hoxa o del “reverendo líder” Kim Il Sung (aislar el país, impedir la información del exterior, y acentuar la represión interna) difícilmente funcione, por lo menos para los que ya tienen conexión a Internet. Cuba pudo tomar este camino porque no existía Internet cuando empezó. Pero hoy, parece difícil.

No creemos que los procesos de Corea del Norte, Albania o Cuba puedan repetirse en sociedades modernas de información, especialmente cuando se empieza desde un nivel cultural relativamente elevado como el prevaleciente en América Latina. Y si tenemos razón, una vez que la economía empieza a deteriorase, la suerte de los autoritarios divisionistas está echada. La caída puede demorarse, pero es inevitable.

Los autoritarios latinoamericanos fracasarán, como fracasaron todos los que lo intentaron antes. El único sistema económico que funciona es el que respeta a quienes producen la riqueza, y les reconoce garantías mínimas en un entorno de derecho. Eso, sin embargo, no se aplica a sus conductores. Estos ganan poder, y en la mayor parte de los casos ganan dinero mientras dura, y tienen una buena chance de escaparse después. A veces logran escapar de la ira y frustración que queda al fin de su período. Los que nunca escapan son los habitantes de los países sometidos a estos experimentos, que siempre terminan con sociedades destruidas, sometidos a resentimientos duraderos, empobrecidos y acostumbrados a la desesperanza.

No entendemos, en definitiva, como puede haber quienes defienden estos experimentos. Las lecciones de la historia son demasiado claras. Nadie ha tenido éxito, jamás, por ese camino.

Tomado de: EL OBSERVADOR

martes, 7 de diciembre de 2010

Amordazar a Internet


Marzo/2010

La secuencia es evidente: Chávez lanza la orden de imponer normas al Internet, y de inmediato, la Fiscalía prepara una ley que va a aprobación a la Asamblea Nacional y deja flotar una amenaza sobre la red entera.

Entretanto, siempre por orden presidencial, la Fiscalía quiere que “Noticiero Digital” se responsabilice por lo que dicen los foristas, que igual pueden haber sido una provocación calculada de antemano.

[La autora] quiso averiguar hasta qué punto puede un gobierno, controlar al Internet.

El Presidente Chávez dijo ... que: “Internet no puede ser una cosa libre en la que se haga lo que sea. Cada país tiene que poner sus reglas, sus normas”.

Sobre el particular, [la autora] entrevista a dos reconocidos expertos en Internet: Antonio Perera (@crackberrista) y Fernando Núñez Noda (@nuneznoda).

A Perera, vía telefónica a Mérida, preguntamos:

-¿Cómo podría el gobierno controlar o regular la Internet?

- No lo pueden regular y controlar al 100%, sin embargo, sí lo pueden entorpecer y hacer que sea más difícil saltarse las barreras de la censura digital. Ejemplos como los de China, Irán y Cuba ya han probado que por más que un gobierno totalitario y represivo trate de silenciar a su gente, la voluntad y los deseos de libertad de expresión pueden más que cualquier barrera impuesta. Un solo ejemplo a citar: la Bloguera cubana Yoani Sánchez una verdadera piedra en el zapato del régimen Castro comunista.

-¿Siendo la CANTV del gobierno es mas fácil para ellos controlar Internet?

-Sí, en efecto la CANTV está controlada por el gobierno, los clientes de este servicio serían los primeros en experimentar los controles de llegar a ser impuestos. La metodología de restricción de acceso habitualmente utilizada por los gobiernos de otros países, es bloquear rangos completos de IP. Los mayores controles de internet están en: China, Cuba, Irán y Myanmar.

- ¿El Blackberry puede ser controlado por el gobierno?


-Los Blackberry navegan a través de canal BIS o BES según el caso y son enrutados a través de los servidores privados de la empresa RIM en Canadá, esto no quiere decir sin embargo, que un gobierno no pueda igualmente a través de un marco legal hacer o convertir su uso en un delito o de plano prohibirlos, al reglamentar las empresas prestadoras del servicio.

-¿Los mensajes de textos de los celulares de cualquier operadora pueden ser intervenidos o controlados por el gobierno?

-Lamentablemente sí, los mensajes de texto conocidos popularmente como SMS pueden ser intervenidos y controlados por el Gobierno, pero estaríamos, de darse ese caso, ya sumidos en un gobierno completamente autoritario que tendría que quitarse la careta y declararse totalitario, ya que estos pasos serian una acción frontal a la libertad de expresión y comunicación

“Regulará el ancho de banda hasta asfixiarlo”

Conversamos con Fernando Núñez Noda, vía telefónica a Miami, Florida.

-¿Qué opinión te merece la amenaza del Presidente Chávez de controlar internet?

-Obviamente es un régimen que no respeta la libertad de expresión y, de paso, no entiende cómo funciona esta libertad en los países democráticos. El principio fundamental es que, si los medios no transgreden expresamente las leyes (y hay suficientes leyes ya) la decisión de consumir o no un contenido es de la gente, no del gobierno.

-El régimen –continua- no quiere que sea el ciudadano quien decida qué ver, qué no ver, qué escuchar o no. Quiere que el Estado y, más aún, el líder que lo encarna, sea quien tome esta decisión ¿Quién decide que un contenido “envenena la mente”? La gente reclama esta libertad. Un Estado que decida esto por el pueblo, sume al país en el atraso, lo somete a la escasez de información y, obviamente, administra la información de modo que el público reciba sólo lo que le conviene.

-En los países desarrollados, específicamente en EEUU, en la internet se pueden ver las cosas más terribles contra líderes, contra el gobierno, contra el Estado. Un análisis somero de Twitter, por ejemplo, nos muestra mensajes que dejan los comentarios de la tuitósfera venezolana como guantes de seda en comparación. Ofensas, incluso amenazas… y esos excesos se consideran un precio a pagar por la libre circulación de las ideas, que enriquece a todos, que constituye uno de los motores del crecimiento intelectual y espiritual de los pueblos.

-¿Quién decide qué programa de TV es positivo para la sociedad y cuál nocivo? –se pregunta- ¿Un burócrata de Conatel, o un camarada del PSUV cuya cultura acaso se limita a “Las líneas de Chávez” o a un funcionario movido por el odio al capitalismo? La decisión debe ser de la gente.

-Por tanto, -prosigue el experto- los “argumentos” que esgrime el régimen son sólo teatro. En realidad, ven Internet como un canal que goza de casi total libertad y eso es peligroso para un régimen autoritario y abusivo como el chavista. Donde circulen las ideas de forma independiente, crítica y libre hay un peligro potencial para el régimen, que quiere callar, imponer la agenda a la fuerza, ser el único emisor unidireccional.

-¿Crees que se atreva a controlarla como lo hacen en Cuba y en China?

-Lo intentará. No será algo oficial, ni habrá leyes que lo soporten. Lo hará como hace todo: violando abiertamente la Constitución. Forzará puntos únicos de acceso controlados por CANTV, habilitará o ampliará salas de monitoreo controladas por cubanos para bloquear selectivamente a usuarios o sitios web considerados incómodos. Intentará aplicar la Ley Resorte a sitios web cuyos responsables vivan en Venezuela. Regulará el ancho de banda hasta asfixiarlo en momentos cumbres, momentos de crisis por ejemplo. Amedrentará a tuiteros y a blogueros conocidos. Hay muchas formas subterráneas de hacer estas cosas.

-Un bloqueo –estima Núñez Noda- tipo Cuba es menos probable. El costo político internacional es muy alto y el régimen tiene una imagen mundial muy deteriorada. No le conviene algo así, aunque al final Chávez se maneja por códigos irracionales y venáticos. Recordemos que Cuba es un país con una población sometida, mayormente entregada y mansa ante el poder (con honrosas excepciones) y China es un país que recién conoce la modernidad, ninguno de ambos ha sido democrático. En Venezuela será más difícil. La tecnología cambia muy rápido y ofrece siempre opciones de rompimiento de censura.

Cómo funciona Internet

Antonio Perera recomienda, para entender cómo funciona Internet, conocer sus inicios. “Los orígenes del Internet datan de la década de los 60, comenzó como un proyecto del gobierno de los EEUU, para construir una red que mantuviese una comunicación constante entre las diferentes redes de computadoras del gobierno, principalmente para las redes militares”.

-Luego con el desarrollo de lo que se conoce en inglés como Packet Switching comenzó la evolución hacia el verdadero Internet tal como lo conocemos hoy.

-Cuando utilizamos un programa que usa Internet (ej. Una mensajería instantánea), la información que enviamos (el texto que escribimos) no se transmite de forma continua, si no que se divide en pequeños paquetes que se envían de forma independiente.

-Cada paquete –continua Perera- que viaja por Internet lleva, como si de una carta se tratara, su dirección de origen y destino. Esta información es la que determina qué ruta toma.

-Por aquí son transmitidos lo paquetes de datos a través de lo que se conoce como Gateways en inglés. La clave de Internet es la capacidad de conectar y enviar paquetes entre redes distintas. Así, los paquetes pueden llegar a ordenadores que no se encuentran en nuestra red local.

-Luego entran en juego los Routers o enrutadores. En Internet no sólo hay conectados ordenadores sino otros dispositivos, como las impresoras también pueden tener su dirección IP y ofrecer servicios a través de la red.

-Cada ordenador –indica el experto- conectado a Internet tiene, al menos, una dirección IP que le identifica. Estas direcciones se representan como 4 grupos de números separados por puntos. Los dos primeros grupos identifican la red en que se encuentra la máquina, y los otros dos, identifican a la máquina dentro de la red. Así, las máquinas con direcciones 172.462.0.1 y 172.462.0.2 están en la misma red.

-Igualmente una parte esencial del funcionamiento de lo que conocemos como el Internet son los Servidores la mayor parte de los programas que funcionan sobre Internet están pensados como aplicaciones cliente/servidor.

-Esto significa que existe una máquina que contiene un programa, este es el servidor, que se dedica a esperar a que otras maquinas conocidas como los clientes, se conecten a ella y le pidan algún tipo de servicio, para que ella se lo proporcione y pueda seguir esperando más peticiones. Esta arquitectura resulta ser extremadamente flexible y permite todo el abanico de aplicaciones que funcionan sobre Internet.

-El protocolo IP ofrece tan sólo la posibilidad básica de enviar y recibir información. Pero se le pueden añadir otros protocolos que aumentan su funcionalidad. Los dos más usados son TCP y UDP.

-Para que cada uno de nosotros pueda desde su casa o oficina conectarse a esta red de redes, es necesario contratar los servicios de un ISP en inglés Internet Service Provider o Proveedor de servicios de Internet, como lo es en el caso de Venezuela CANTV o alguna de las otras empresas privadas que nos prestan por un costo mensual acceso a la red, según el plan de datos que contratemos de ellas, explica Perera.

Aída Gutiérrez
 
FUENTE:  Revista Zeta Nº 1747 del 19/Mar/2010.

martes, 23 de noviembre de 2010

Manual de periodismo independiente

El periodismo independiente es la alternativa a los medios oficialistas de regímenes totalitarios como el cubano

El Manual de periodismo independiente (2006) realizado por Deborah Potter fue publicado en inglés con el título Handbook of Independent Journalism y traducido por Ángel Carlos González al español. Es una publicación respaldada por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Se presenta como una guía para los nuevos periodistas digitales que gracias a Internet han encontrado un espacio de publicación independiente.

El manual esta estructurado en 8 capítulos: ¿Qué es una noticia?, Cómo conseguir la historia, Cómo contar la historia, Edición de la historia, Medios electrónicos e internet, Periodismo especializado, La ética y la Ley y Recursos periodísticos, desarrollados en 64 páginas (descargables en .PDF) de forma muy puntual cada aspecto que se debe considerar cuando se desea hacer periodismo y qué factores deben tomarse en cuenta.

De la Introducción del Manual:

"Con frecuencia se ha dicho que la prensa libre es el oxígeno de la democracia porque una no puede sobrevivir sin la otra.

El escritor político francés Alexis de Tocqueville se dio cuenta de esto en su visita a Estados Unidos hace casi 200 años. “No es posible tener verdaderos periódicos sin democracia y no se puede tener democracia sin periódicos”, escribió. Desde entonces, la validez de esa simple declaración ha sido demostrada en varios países del mundo. Las democracias, bien establecidas o incipientes, dependen del consentimiento de una ciudadanía bien informada, y los medios de noticias son una fuente primaria de la información que la gente necesita para gobernarse a sí misma.

A fin de garantizar que los periodistas estén en condiciones de proveer esa información, muchos países han establecido salvaguardias legales para la libertad de prensa. En Estados Unidos, por ejemplo, el periodismo es la única profesión citada en la Constitución, la cual establece que:

“El Congreso no aprobará ley alguna … que coarte la libertad de expresión o la de prensa”. Thomas Jefferson, el tercer presidente de este país, escribió en 1787: “En virtud de que la base de nuestro gobierno es la opinión de la población, el primer objetivo debe ser la conservación de ese derecho y si a mí me tocara decidir si debemos tener un gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno, no dudaría un momento en preferir esto último”.

En una sociedad libre, los periodistas no sólo tienen sus propias garantías legales, sino también responsabilidades. En algunos países, esas responsabilidades han sido descritas explícitamente y en otros son implícitas.

Sin embargo, en casi todos los casos la idea es la misma: para mantener informados a los ciudadanos, los periodistas tienen la responsabilidad de proveer información precisa y presentarla en forma imparcial e independiente de influencias externas."

Descargue el Manual:

Versión PDF (814 KB) | Descargue Adobe Acrobat Reader

lunes, 15 de noviembre de 2010

Internet, arma contra dictaduras y poderoso medio de control


Internet es considerado un instrumento extraordinario contra las dictaduras, pero los regímenes autoritarios también saben usarlo como un excelente medio de control de la población, recordaron blogueros de todo el mundo reunidos en Berlín.

Ucrania, Moldavia, Birmania, Irán... los levantamientos populares de estos últimos años encontraron todos en Internet una herramienta capital, que permitió movilizaciones rápidas de manifestantes o la transmisión de informaciones sobre las represiones.

Sin embargo, si "internet es sin lugar a dudas un fenómeno con difícil comparación, no invalida todo lo que se sabe de la ciencia política, la sociología y la Historia", señaló el periodista y bloguero Evgueny Morozov durante una presentación en el marco de república 2010 que reúne en la capital alemana hasta el viernes (abril) a más de 2.000 blogueros de unos treinta países.

"Todas las preguntas que nos planteamos en nuestras democracias sobre internet, debemos también hacerlas en un contexto de autoritarismo", continua, explicando que todo lo que se publica en internet es utilizado por los poderes de diferentes países para cimentar mejor su dominio.

"Vuestros amigos de Facebook, los que los siguen o aquellos que a los que siguen en Twitter, las listas de difusión a las que pertenecen, las fotos de manifestantes que ponen en línea...", todos estos elementos son fuentes de información.

"Internet es un arma de doble filo. Algunos gobiernos tienen ejércitos de funcionarios a cargo de vigilar internet", confirma Almira Al Husaini, bloguera de Bahrein.

"Cada bloqueo de página, cada arresto sirve para crear una cultura del miedo", agrega.

El objetivo es disuadir a los disidentes: "lo que es más importante aun que la censura es la importancia que tiene hoy la autocensura", confirma Michael Anti, periodita y bloguero chino.

Internet ofrece también vectores de comunicación a los regímenes autoritarios o a grupos que igualmente se preocupan poco de las libertades.

"No sólo son las democracias las que se oponen a las dictaduras sino también otras fuerzas políticas, con sus propios objetivos", recuerda Morozov.

Los foros de discusión o los blogs se convierten en medios infinitamente más discretos para hacer propaganda: "un bloguero anónimo será más creíble que el Pravda" local, explica el periodista-bloguero de origen bieloruso.

Organizaciones como la de los Hermanos Musulmanes son también muy activas y están muy organizadas para intervenir en internet, precisa Al Husaini.

Pero Morozov subraya tres peligros vinculados a la naturaleza misma de internet. El primero es la ilusión de que cualquiera puede dar inicio a una revolución ya que "todo el mundo no puede convertirse en un Lenin".

El segundo es que la instantaneidad de los intercambios en internet fragiliza a los movimientos que utilizan ese vector: "se concentran mucho sobre los resultados a corto plazo y no tanto en los cambios a largo plazo", lo que explica los resultados moderados de estas insurrecciones.

El último peligro según él es que el activismo en internet predomine por sobre las acciones de terreno.

O dicho de manera más cruda: "el hecho de ser detenido y de recibir una golpiza se convierta en norma" para el que quiera derrocar una dictadura, "es una realidad a la que los ciberactivistas deben hacer frente", concluye.