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jueves, 29 de septiembre de 2011

Ciberactivistas crean un Internet alternativo por miedo a la represión



El proyecto Bizancio, en el que trabajan ya una serie de programadores, entraría en funcionamiento si los Gobiernos desconectan la Red de redes. 

Cientos de ciberactivistas celebrarán el próximo mes en Nueva York una cumbre que tiene como objetivos el consenso de proyectos, como la red de mall, y el contacto con potenciales proveedores de fondos, el reclutamiento de programadores, y la recopilación de ideas para la construcción de un Internet paralelo. La reunión muestra el creciente impulso del “libre movimiento de la Red”, que pretende hacer más difícil que políticos u organismos controlen Internet de manera indebida, como sucedió durante las últimas revueltas en Egipto.

Las redes sociales han demostrado su potencial como herramientas de organización durante los recientes levantamientos de Medio Oriente, en el que las páginas de Facebook amplificaron las protestas callejeras que derrotaron a las dictaduras. Sin embargo, esas mismas redes también muestran debilidades, tal y como se demostró en Egipto, cuando el Gobierno bloqueó Internet para silenciar las protestas del pueblo.

Este hecho ha llevado a numerosos estudiosos y activistas a considerar cada vez más el cableado de Internet como una frontera política en disputa, según recoge la revista The Chronicle.

En consecuencia, un fin de semana cada mes, un pequeño grupo de programadores informáticos se reúne ya en una residencia para construir un Internet casero llamado Proyecto Bizancio, que podría conectarse si algún Gobierno represivo bloqueara Internet.

Utilizando un método llamado de red en malla, este sistema se está creando como una red informal de conexión inalámbrica con usuarios con equipos cercanos, que a su vez transmiten señales. La red de malla puede activarse si alguno de los usuarios encuentra la manera de conectarse a un router desbloqueado. Los desarrolladores han probado recientemente una primera versión de su software en la Universidad George Washington (aunque sin la participación oficial de los funcionarios del campus).

El líder de la iniciativa, conocido con el alias de TheDoctor y que no ha querido dar su nombre por temor a que su supervisor se oponga al proyecto, teme que puedan ponerse en marcha medidas represivas para Internet en Estados Unidos.

Temor extendido

Él no es el único con tales temores. El próximo mes TheDoctor se unirá a cientos de de ciberactivistas y empresarios de Nueva York con ideas afines, en una conferencia bastante especial llamada Cumbre de contacto. Uno de los participantes en esta cumbre será Eben Moglen, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Columbia, que ha construido un dispositivo de encriptación, pensando en el caso reciente en el que varios políticos de Wisconsin intentaron acceder al email de un profesor. El objetivo de la cumbre no es sólo hablar de los proyectos, sino también contactar con potenciales proveedores de fondos, reclutar programadores, y recabar ideas acerca de la construcción de un Internet paralelo.

La reunión es una señal del creciente impulso de lo que se llama el “libre movimiento de la red”, y cuyos líderes están presionando para hacer más difícil que determinados políticos u organismos puedan ejercer un control o vigilancia indebida sobre la Red. Otra preocupación clave de este movimiento es que Internet no ha cumplido con su potencial social para conectar a las personas, y en su lugar se ha visto invadido por campañas de marketing y promociones por parte de las grandes corporaciones.

La principal idea del movimiento es que, a pesar de la aparente simpleza de los routers de Internet y las redes sociales, todo esto forma plataformas y sistemas con un poderoso alcance político. Y si a veces se trata a Mark Zuckerberg (de Facebook) o Steve Jobs (de Apple) como dioses, es porque en cierto sentido lo son, y sentados desde su particular Olimpo de los Dioses pueden mandar rayos digitales que generarán un gran impacto sobre todo el mundo.

En lugar de quejarse solamente, muchos de los que creen que se pueden construir alternativas que reduzcan el poder de estos dioses virtuales y dar más control a los simples mortales se reunirán el mes que viene en esta Cumbre de contacto.

Entre las propuestas alternativas se encuentra un Facebook que promete un mejor control de la privacidad, un dispositivo que automáticamente codifica el tráfico del correo electrónico para que sólo las personas autorizadas por el usuario puedan leer los correos, así como varias redes de malla que básicamente pueden darte acceso a Internet para llevar en la maleta y configurar un acceso sin restricciones.

Bazar 2.0

Uno de los organizadores de la Cumbre de contacto, Douglas Rushkoff, compara la fuerza tan intensa de Internet con los efectos de bazares en la Edad Media.

En su último libro, Program or Be Programmed (OR Books), Rush sostiene que los primeros bazares ayudaron a transformar la sociedad feudal, permitiendo que la información importante se intercambiara, y que el mismo efecto supuso la baja tecnología del peer-to-peer. “Todo el mundo hablaba con todo el mundo, y sobre todo tipo de cosas e ideas”, señala. “Todo este intercambio de información permitió a la gente mejorar, independizándose de los señores feudales”.

Internet ha creado un bazar 2.0, explica Rushkoff, acelerando el intercambio de información y dando a la gente el poder de organizarse de nuevas formas.

Aunque solamente por el momento. Rushkoff sostiene que las empresas y los gobiernos están ganando demasiado poder, de tal forma que podrían limitar la comunicación en el futuro. Facebook, por ejemplo, es un sistema centralizado que obliga a los usuarios a que todas las comunicaciones se transmitan a través de sus servidores y, señala, su objetivo principal es hacer dinero mediante el análisis de los datos sobre los usuarios para compartir posteriormente esta información con los anunciantes.

Para Rushkoff, Internet “no es una red que ofrece oportunidades a empresas y campañas de marketing, sino que es algo mucho más grande”.

Su idea es crear dos redes paralelas, una para bancos y gigantes del entretenimiento, y otra para la investigación académica, el discurso cívico y los artistas independientes. Esta segunda opción estaría a cargo de las universidades, si se quiere caminar en la dirección correcta.

Protección de la privacidad

Como se ha dicho, uno de los desarrolladores que irá a la cumbre será Eben Moglen, quien lidera un dispositivo llamado Freedom Box , y aunque no parece gran cosa, se trata de un aparato del tamaño de un libro de bolsillo que será capaz de ayudar a los usuarios de Internet a preservar su privacidad.

Es un servidor personal que automáticamente codifica los datos para evitar que personas no autorizadas los intercepten. La idea es crear una nube personal, un espacio de almacenamiento en línea para almacenar datos.

Moglen y su equipo de programadores están desarrollando el software bajo los auspicios de la Fundación Freedom Box, una organización sin ánimo de lucro, que planea liberarla bajo una licencia abierta.

En una entrevista, Moglen ha hecho hincapié en que los profesores deben enviar sus comunicaciones a través de su dispositivo. ¿La razón? “Dos palabras: William Cronon”.

El profesor Cronon, de la Universidad de Wisconsin en Madison, ha sido protagonista de un registro por parte de un grupo político. El Partido Republicano de Wisconsin pidió a la universidad que les enviaran un archivo de emails del profesor que contuvieran ciertas palabras clave. Esto sucedió después de que él escribiera una entrada en un blog hablando sobre cómo los grupos conservadores habían ayudado a crear una legislación muy controvertida.

A día de hoy hay muy pocas personas, la gran mayoría profesores e informáticos, que utilizan la encriptación para salvaguardar sus datos de amenazas externas. Es por ello que todos los caminos se dirigen a que estas nuevas redes alternativas estén disponibles para el usuario de a pie.

Como dice el activista Thedoctor, “con que un solo nodo del Proyecto Bizantino permita que una persona acceda a los cursos digitales del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), todo el proyecto habrá sido un éxito”.

Por Maricar García

Fuente:  Sarkasstiko

jueves, 8 de septiembre de 2011

Redes sociales: no culpar al mensajero

Egipto

Está creando un mal ejemplo para países como China, dicen activistas pro derechos humanos. La respuesta de Gran Bretaña a los incidentes del mes pasado –una propuesta de tomar medidas drásticas contra redes sociales y telecomunicaciones modernas- causó un rechazo generalizado. ¿Se trata de un ataque a la democracia? ¿Una medida desesperada por parte de un político acosado? ¿O es una respuesta razonable?

Cuando el primer ministro británico David Cameron se dirigió al Parlamento después de los disturbios del mes pasado culpó a Facebook, Twitter y RIM (el fabricante de Blackberry) por los contenidos en sus mensajes. Dijo que determinada gente debía ser expulsada de las redes sociales por sospecha de incitación a la violencia. Su llamado al cierre temporal de las comunicaciones fue inédito en Occidente.

Repensar la democracia

La prensa china, controlada por el Estado, estaba encantada, calificándola de una medida audaz y advirtiendo a los países en desarrollo ante una “adoración ciega por la democracia occidental”. El llamado a aquellos chinos que “abogan por un desarrollo ilimitado de internet” a que “se lo piensen dos veces” fue especialmente llamativo.

Por supuesto que Cameron no estaba esperando la aprobación de China. ¿Tomar medidas drásticas contra las redes sociales? ¿Las mismas herramientas que permitieron al pueblo egipcio librarse de Mubarak?

Las críticas a Cameron fueron fuertes en Holanda, el primer país que les aseguró por ley a los usuarios el acceso a internet. “Primero que nada, cerrando las redes de comunicación no evita el descontento social”, argumenta Ot van Daalen, activista por los derechos de internet de Bits of Freedom.

Según Van Daalen, si se observa el levantamiento en Egipto o los disturbios raciales en Los Ángeles después del juicio en el que los policías que propinaron una brutal golpiza a Rodney King en 1992 fueron absueltos, ambos hechos fueron tan graves como los ocurridos en el Reino Unido la pasada semana. Cuando golpearon a Rodney King no existía internet todavía, y en Egipto internet fue clausurado pero los incidentes continuaron. Es decir, no hay una conexión directa.

Van Daalen considera que las autoridades deberían tomar medidas que no afectaran a los ciudadanos respetuosos de la ley, y dejar intactas la privacidad y la libertad de información. ¿Un buen ejemplo? “Monitorear los mensajes de Twitter o controlar el tráfico por internet, por orden judicial, en el caso de sospechosos criminales, pero no cortar toda la red.”

Discusión realista

El político socialdemócrata holandés Diederik Samson, no está de acuerdo con los activistas. Contrariamente a la opinión de su propio partido, Samson publicó un “tweet” ampliamente difundido apoyando el cierre local de Ping, el servicio de mensajes gratuito de Blackberry, durante los disturbios callejeros. Internet ahora ha crecido, argumentó, de modo que ya es hora de llevar a cabo una discusión realista sobre orden público y seguridad.

Llamados como éste causaron sorpresa a expertos de seguridad. No porque contravinieran derechos civiles sino porque revelan una gran ignorancia sobre la tecnología. El mensajero de Blackberry, supuestamente el método favorito de los revoltosos para enviar mensajes en clave, es en realidad muy fácil de detectar, dice el investigador de seguridad Ross Anderson de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido. En otras palabras, no hay necesidad de prohibirlo.

Medidas irrelevantes

Entonces ¿por qué Cameron y Samson culpan al mensajero? Según Anderson, “los políticos de todo el mundo sienten la necesidad de aparecer como haciendo algo” tomando iniciativas que son “poco prácticas e irrelevantes y que serán olvidadas al día siguiente”.

Compara el accionar del primer ministro británico con el de la rechazada ley francesa anti piratería de internet que permite a las autoridades prohibir el uso de internet a personas que bajen programas ilegalmente. Es parte de un creciente desprecio por los derechos judiciales en Europa Occidental, dice Anderson.

“Varios países de Europa Occidental tienen una historia lamentable. Francia con su ley anti piratería y Dinamarca con su propuesta para una realmente vigorosa censura de internet, se están poniendo del lado de China con su actitud. Y Gran Bretaña está dando muestras de querer unirse a los franceses, los daneses, los chinos y los iraníes.”

Según Anderson, EE.UU. se destaca como defensor del derecho que otorga la Constitución a la libertad de expresión. Sin embargo, su comparación entre las medidas europeas y las políticas chinas es enérgicamente rechazada por Courtney Radsch, de la Freedom House, una instancia contralora pro democracia que opera en Washington.

“En Gran Bretaña están discutiendo acerca del derecho a cerrar determinadas redes sociales específicas, pero lo hacen dentro de un contexto democrático donde la gente puede expresar sus opiniones acerca de si el gobierno tiene o no la autoridad para hacerlo. Ahí es donde radica la diferencia fundamental con países como China, Birmania o Cuba, donde se aplican fuertes restricciones a la libertad de expresión y la tecnología de información.”

Radsch puntualiza que lo que se ha venido discutiendo en Londres, son medidas específicas y temporales para enfrentar una amenaza inminente de violencia. Y eso, dice, está muy lejos de ser Egipto durante el levantamiento en la Plaza Tahir, cuando toda la red de comunicaciones de la nación fue cortada.


Por Robert Chesal

Fuente: RNW 

miércoles, 24 de agosto de 2011

Protestas en las redes sociales, un poder que inquieta a gobiernos

Protestas en Turquía contra la censura de Internet, en mayo pasado.
 
Han demostrado ser el medio más efectivo para congregar masas. Su uso se ha propagado en el mundo y se han convertido en herramientas revolucionarias de organizaciones que han logrado tambalear las estructuras de regímenes dictatoriales en Medio Oriente o poner en aprietos a gobiernos de occidente que ahora las ven como una amenaza y ya buscan la forma de censurarlo.

Se trata de las redes sociales Facebook y Twitter, entre otras, nombres que se han vuelto comunes sobre todo entre los jóvenes, por ello el premio Nobel de Química Ahmed Hassan Zewail se refirió a ellos como “los hijos de Facebook”.

En el hecho más reciente, hace dos semanas, miles de jóvenes se contactaron a través de las redes sociales para concentrarse en diversas ciudades del Reino Unido, donde protagonizaron disturbios en una protesta por la muerte de un joven a manos de la policía, que además sacó a la luz problemas sociales de desempleo y pobreza de los habitantes. El hecho se saldó con más de 2.000 detenidos y millonarias pérdidas.

Su poder de convocatoria preocupó tanto al gobierno británico que planteó medidas para bloquear ese servicio.

El descontento social, el desempleo, la pobreza, la exclusión o gobiernos represivos son los motivos que han llevado a las masivas convocatorias a través de internet.

“Así es como le decimos al mundo lo que está pasando”, respondieron jóvenes tunecinos en las revueltas en enero pasado al periodista Peter Beaumont del diario The Guardian. Ellos escribían y colgaban fotos de ellos mismos en Facebook, imágenes de la revolución disponibles para todo el mundo.

“Es innegable la participación de los jóvenes como actores centrales de las protestas, quienes han hecho de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación parte importante de sus movilizaciones”, publicó el sitio web myspace.com que hizo un estudio sobre las protestas en las redes sociales.

La influencia de estas plataformas en las protestas se dio con fuerza a inicios de este año cuando las revoluciones en Medio Oriente ocurrieron como un efecto dominó que comenzó en Túnez, pasó por Egipto y avanzó hacia otros países.

En Túnez los problemas de desempleo y pobreza dieron origen a las revueltas. El caso de un joven que se autoinmoló a fines del 2010, luego de que la policía le confiscara las frutas que vendía de forma ilegal, causó conmoción y desencadenó reacciones que se propagaron en las redes sociales. A las primeras manifestaciones masivas le siguieron brutales represiones de las fuerzas policiales, documentadas y narradas en tiempo real en videos e imágenes reproducidas y diseminadas a través de Facebook, Twitter y YouTube.

Las protestas que dejaron más de 60 muertos culminaron con la salida del dictador Zine Al Abidine Ben Ali, en el poder por más de 20 años.

Inspirados en Túnez, las manifestaciones contagiaron a Argelia y Egipto, donde la revolución saltó de las redes sociales a las calles, que terminó con el gobierno dictatorial de Hosni Mubarak. Aquí las protestas tuvieron origen en la muerte del joven bloguero Khaled Said, en junio del 2010, a manos de la Policía secreta. Convocatorias en Facebook concentraron a cientos de miles de personas.

Estas movilizaciones se extendieron a otro países árabes: Jordania, Libia, Irán, Siria, Barein, Marruecos, Irak, Omán y Yemen e Israel, donde hace dos semanas, más de 300 mil personas convocadas a través de internet se manifestaron contra el gobierno. Mientras en Dubai, la Policía permanece vigilante ante los intentos de organizar protestas y huelgas, a través de Twitter y Facebook.

El éxito de las masivas convocatorias a través de internet saltaron a Occidente, siendo uno de los casos más destacados el de España. Movidos por la situación política, social y económica del país, una ola de citas se fueron integrando desde Facebook, Twitter y páginas web, que dieron origen a extensas concentraciones.

Más de 200 páginas en Facebook llegaron a registrar un número de seguidores superior a los 200.000 usuarios y una intensa actividad en Twitter, con más de 500 mensajes por hora en el tiempo crucial del 15 de mayo, donde surgió el llamado movimiento 15M, según Vipnet360, consultora especializada en social media.

Los desalojos de la policía solo motivaron que las protestas se hicieran más fuertes y con más adeptos.

De España, las protestas se riegan al resto del continente en Reino Unido, Bélgica, Italia y Portugal, entre otros países.

Desde América, el fenómeno del poder de las protestas en las redes sociales ya preocupa a autoridades en Estados Unidos. En la ciudad de Los Ángeles, la policía acusó a un rapero por un tuit que generó un inmanejable aluvión de llamadas a sus números de emergencia y el metro de San Francisco cortó la señal de los celulares para evitar que se propagara una protesta que estaba organizándose a través de las redes sociales.

La semana pasada, el escritor mexicano Carlos Fuentes pidió a los países de América Latina “poner atención, rápido, a los motivos de descontento” que existen en cada una de esas naciones ante la posibilidad de que se repitieran los disturbios de Reino Unido.

Fuentes puso como ejemplo el caso del movimiento estudiantil en Chile, país con el más alto ingreso per cápita, que no logra solucionar el tema educativo. Considera que la violencia desatada en Reino Unido es consecuencia de la existencia de “dos naciones” representadas una por una clase privilegiada, y otra, por gente con cada vez menos oportunidades.

Lo que teme Fuentes ya comienza a cobrar fuerza. Desde el jueves pasado, en Río de Janeiro, un grupo de brasileños está organizando, a través de las redes sociales, una gran manifestación contra la corrupción en Brasil, después de una serie de escándalos en varios ministerios del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.

A organismos como Reporteros Sin Fronteras le preocupa la reacción de los gobiernos y advierte “a las autoridades británicas contra toda medida destinada a cerrar o restringir de manera drástica la utilización de las redes sociales”.

Las redes “han ayudado” a generar una idea de un movimiento que crece, se fortalece, avivando minuto a minuto y en tiempo real los ánimos de protestas. ¿Hubieran ocurrido estas revueltas en Medio Oriente u Occidente, sin las protestas en las redes sociales?, cuestiona el estudio de myspace.com.

Fuente: Universo

lunes, 8 de agosto de 2011

"En Internet la censura tradicional no funciona"


Entrevista a Eric Samson. Coordinador de Periodismo Multimedios

¿Por qué está aquí?

Su experiencia. Francés, 30 años como periodista, Máster en periodismo digital y coordinador de multimedios.

Su punto de vista. Es inviable que un medio verifique la originalidad de un comentario en Internet.

En comparación a otros países, ¿cómo mira en Ecuador la posibilidad de utilizar Internet para generar opinión y debate público?

Ecuador tiene una posición favorable. Reporteros Sin Fronteras publicó en marzo del 2011 el mapa de los países depredadores de Internet. Se trata de naciones como China, Irán, Cuba, Vietnam, Egipto o Uzbekistán, en donde existe un control estricto a los contenidos dentro de la red.

¿De qué forma se instalan estos controles?

La manera más drástica de hacerlo es cerrar la red, esto ocurrió durante las denominadas revoluciones de Facebook y Twitter, cuando en Egipto, el régimen de Mubarak cerró el acceso a Internet durante varios días.

Eso sucedió durante un momento político crítico.

Claro, habían manifestaciones fuertes exigiendo la salida del Régimen, e Internet fue utilizado para difundir ese mensaje

En situaciones políticas tensas, estos nuevos espacios sirven para el activismo y generan crítica ciudadana.

El 2010 vio la consagración de las redes sociales y del papel de la Internet como instrumento de movilización y de difusión de la información. Las redes facilitan la creación de nuevos espacios de debate, que se autorregulan y controlan.

Pero hay gobiernos a los cuales esto no les conviene.

Ahora los gobierno más autoritarios utilizan métodos más suaves para evitar este debate. Por ejemplo, en Irán se baja la velocidad de banda ancha y de este modo la conexión se vuelve lenta.

¿Este deseo de controlar la red se da solo en países con regímenes totalitarios?

No es solamente un problema de países con regímenes dictatoriales, en países como Francia, Italia, Chile, en nombre de la lucha contra la pedofilia y derechos de autor, hay leyes que proponen regular su uso.

Pero es otro enfoque sobre el control de contenidos.

Los Estados tienen la obligación de promover el acceso de Internet a la población y no se puede justificar la interrupción de ese servicio. Si se limita ese acceso, sería para proteger a los ciudadanos de algún mal social.

En el último borrador de la ley de medios, se propuso un proyecto para regular los contenidos y comentarios dentro de la ‘plataforma digital’. ¿Es lo adecuado?

Las Naciones Unidas dicen que los intermediarios de servicios de Internet no deberán ser responsables por los contenidos generados por terceros y tampoco se les debe exigir controlar los contenidos de los usuarios. Sin embargo, los medios, en ningún tipo de plataforma, podrían publicar mensajes que atenten contra menores o llamen a la violencia o racismo.

Pero en una plataforma digital las personas tiene libre acceso y todos deben ser tomados en cuenta.

Los mensajes ofensivos son autorregulados o denunciados por los mismos usuarios. Todos los periódicos regulan en sus páginas web los comentarios.

¿Si hay una regulación del texto desde el lector, la propuesta del legislador Mauro Andino estaba demás?

En ese punto la propuesta no se justifica, los medios solicitan, antes de dejar un mensaje, la dirección de correo y datos de referencia. Pero pedir más a un medio es técnicamente imposible.

¿Solo que envíe la cédula de ciudadanía escaneada...?

Llegar a esos extremos es ridículo. Un medio solicita la información, pero verificarla es complicado e irrealista.

¿Se estaría también atentando contra la posibilidad de guardar anonimato, por el temor a las represalias?

En los regímenes donde hay dictaduras, el anonimato es una fuente de protección para que la gente pueda ejercer algo de la libertad de expresión. En el país, la situación de la Justicia genera un temor legítimo y la gente tiene el derecho al anonimato.

¿Cuáles serían los riesgos para un gobierno?

En Internet los mecanismos tradicionales de censura no funcionan. Por eso, los regímenes temen esta nueva plataforma.

Fuente: El Comercio

miércoles, 27 de julio de 2011

La paradoja de Internet como derecho fundamental

Acceso de Internet para todos, un Derecho Humano fundamental.

Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

A día de hoy ningún ciudadano que viva en un país democrático interpretaría estas palabras como revolucionarias: “Internet es el recurso de apertura más poderoso jamás creado. Los gobernantes deben ver Internet como una infraestructura básica, al igual que las carreteras o el agua. Hemos entrado en la sociedad del conocimiento y cada ciudadano debe tener derecho a participar". Estas declaraciones realizadas hace más de un año a la BBC pertenecen a Hamadoun Toure, secretario general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la agencia de Naciones Unidas dedicada a las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones.

Hace también cosa de un año la BBC publicó los datos de una ingente encuesta realizada a más de 27.000 personas alrededor de 26 países. En ella, tal y como muestra la imagen adjunta, sobresalía un dato por encima de todos los demás: 4 de cada 5 encuestados cree que el Acceso a Internet es un Derecho Fundamental.

El mes pasado varias webs de referencia destacaron que la ONU había reconocido a Internet como un Derecho Fundamental. Lamentablemente y a pesar del amplio eco de la noticia, no se trató de una declaración de las Naciones Unidas, sino de una simple recomendación de Frank Larue, relator especial de la ONU sobre la libertad de expresión. Un pequeño paso lejos de los amplios titulares, ya olvidados, que se lanzaron al vuelo. 
 
Con todo son pocos los países que han apostado decididamente por declarar Internet como un Derecho Fundamental a través de sus legislaciones nacionales, más bien testimoniales, entre los que podemos contar a Finlandia, Estonia e Islandia. En España, si bien la tasa de penetración de Internet en los hogares ha superado el 59%, seguimos sin reconocer este derecho, a pesar de las múltiples declaraciones y manifiestos que lo apoyan.

Como se puede observar, esto no hace más que dejar clara una creciente paradoja: mientras los ciudadanos de todos los países tenemos claro que Internet es y debe ser reconocido como un Derecho Fundamental, los estados soberanos siguen tratando no solo de evitar su reconocimiento, sino de controlar su acceso (más flagrante aún en países bajo dictaduras de hecho o de derecho) lo que continúa aumentando la brecha digital.

Respecto al aumento de dicha brecha, en una reciente conferencia de Tim Berners Lee, uno de los creadores de la web, realizaba la siguiente comparación: “Es posible vivir sin la Web. No es posible vivir sin agua. Pero si tienes agua, entonces la diferencia entre alguien que está conectado a la Web y es parte de la sociedad de la información, y alguien que no, se está haciendo más y más grande […]”

Pero no solo las encuestas, también los recientes acontecimientos en los países árabes así como el propio 15M español dejan claro que el acceso a la web (no solamente a Internet, sino a al conocimiento) es un derecho inviolable, particularmente en momentos de protesta o de desobediencia civil.

Para concluir conviene aquí recordar, como ya lo hiciera en 2004 Carlos Sánchez Almeida, en su magnífico República Internet, el fallo de la Corte del Distrito Este de Pensilvania, en el caso entre la American Civil Liberties Union versus Janet Reno, Fiscal General de los Estados Unidos:

Dejando aparte las siglas y el argot que han sembrado la vista, Internet puede muy bien ser descrita como una conversación universal sin fin. El Gobierno no puede, a través de la Ley de Decencia en las Telecomunicaciones, interrumpir esa conversación. Como la forma participativa de expresión de masas más desarrollada jamás conocida, Internet merece la más estricta protección frente a la intrusión gubernamental. Es cierto que muchos encuentran algunas de las expresiones o manifestaciones en Internet ofensivas y es cierto, también, que, en medio del estruendo del ciberespacio, muchos oyen voces que consideran indecentes. La ausencia de regulación gubernativa de los contenidos de Internet ha producido, incuestionablemente, una especie de caos, pero, como uno de los expertos propuestos por los demandantes indicó en el curso de la vista, lo que ha hecho de Internet un éxito es el caos que representa. La fuerza de Internet es ese caos. Como sea que la fuerza de Internet es el caos, la fuerza de nuestra libertad depende del caos y de la cacofonía de la expresión sin trabas que protege la Primera Enmienda. Por estas razones, sin dudarlo, considero que la Ley de Decencia en las Comunicaciones es «prima facie» inconstitucional y concedo las medidas cautelares solicitadas.

Por Ricardo Tavío Gallo

Fuente: Reeditor

martes, 7 de junio de 2011

Cuba: Dictadura vs Internet



Una de las más rampantes carencias que afecta a la Cuba de hoy es la de una verdadera prensa. Sujeta durante decenios a respaldar sin cuestionamientos el poder del régimen, entrenada en la tergiversación de los acontecimientos y subordinada incondicionalmente a la ideología “Castro”, el periodismo oficial en la Isla ha devenido una de las profesiones más desprestigiadas del país. Como resultado de tanto servilismo insustancial, sumado a la absoluta propiedad gubernamental sobre todos los medios de difusión masiva, que elimina el debate de opiniones y la contrastación de informaciones­, a la vez que suprime o limita al mínimo el acceso a fuentes alternativas de información, el periodismo de la Isla perdió el brillo y la salud que llegó a ostentar en los años de la República, cuando decenas de publicaciones periódicas daban fe del amplio espectro de tendencias, opiniones y pensamiento activo de toda la sociedad.

No caben dudas de que los regímenes totalitarios dependen justamente de esos controles. Nada tan lesivo a los gobiernos dictatoriales como el libre flujo de la información y de los análisis críticos de opinión de diversos sectores sociales. La libertad de prensa es, con mucho, el principal enemigo de los censores del pensamiento.

Los tiempos actuales, sin embargo, se la están poniendo difícil a las dictaduras; las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones constituyen un reto superior para las obsolescencias políticas, por lo que el régimen cubano se apresta a presentar batalla en el monopolio de la información. Ya la experiencia ha demostrado que encarcelar periodistas independientes resulta no solo inocuo para sus fines de censura, sino que –además– trae consigo un costo político elevadísimo, sobre todo para un gobierno cuyo capital moral hace años se encuentra en números rojos. Así pues, al poder omnímodo le resulta imprescindible afinar las estrategias de control en el uso de esas tecnologías (la brecha por la que se filtran cada vez mayores espacios de opinión y debates), y crear una base jurídica que coarte más aún el uso de la Internet y cree nuevas figuras delictivas contra aquellos que “trasgredan” las normas oficiales.

Aunque el gobierno anunció que el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba centrará su atención en los temas meramente económicos, no sería de extrañar que entre los subproductos que se generen de la máxima reunión del partido gobernante surja alguna legislación que prohíba el uso “no oficial” o “no autorizado” de la Internet, con los correspondientes castigos ejemplarizantes para los periodistas independientes, blogueros y otros grupos cívicos, que han venido incrementándose en la Isla en los últimos años hasta tal punto que los propios medios oficiales han dedicado programas especiales para combatirlos. Tampoco habría que desdeñar la posibilidad de que las autoridades cubanas declaren legalmente “enemigos de Cuba” a todos aquellos que de alguna manera faciliten el acceso de ciudadanos cubanos a la red de redes. Todo es posible en un país donde, dictadura y libertades, son mutuos adversarios que agonizan juntos.

Miriam Celaya González

Fuente: The Americano

miércoles, 25 de mayo de 2011

Internet y la posibilidad de una nueva política


Pocos cambios culturales afectan tanto a la política como la evolución de los sistemas de comunicación. La escritura estimuló la aparición de los primeros Estados dignos de tal nombre, y de los primeros experimentos democráticos. La imprenta modificó en profundidad la vida pública al multiplicar la emisión y recepción de textos, permitiendo la aparición de la prensa como un agente público de primer orden. Los medios eléctricos y electrónicos (del telégrafo y la radio a la tv y el vídeo) hicieron posible el acceso masivo a la información (y a su manipulación) incluso en sociedades poco alfabetizadas, un paso fundamental hacia la integración del mundo en una civilización global, proceso que sigue su curso. A la luz de esta serie histórica es obvio que internet y sus novedades también deben tener repercusiones políticas, la última muestra de las cuáles son las rebeliones democráticas de algunos países árabes (mientras que las de Polonia, RDA o Checoslovaquia fueron las últimas rebeliones políticas vinculadas a la radio y televisión). Esto ya es obvio, así que la pregunta interesante es si internet tiene propiedades comunicacionales con impacto político, y cuáles son esas. Propondré algunas.

Lo primero que debemos entender es que las propiedades políticas de internet no son una consecuencia de la tecnología como tal, sino de los nuevos hábitos comunicacionales que alienta. Aunque la tecnología sea idéntica no es lo mismo -¡en absoluto!- usar Facebook o la web para colgar fotos de vacaciones o leer las ediciones digitales de la prensa tradicional que para convocar manifestaciones contra una dictadura o escribir un blog político (en el sentido amplio del término). Considerar que todos los usuarios de internet –los internautas- son por el mero hecho de serlo la encarnación de un nuevo tipo de ciudadanía con una nueva conciencia global es una tontería narcisista (que para algunos exime de cualquier esfuerzo de verdadera educación política, científica y filosófica). Lo que hace internet, de un modo que no permitían los medios anteriores, es dar cauces de expresión y redes de comunicación muy eficaces y muy rápidas a ideas políticas que de otro modo apenas podrían hacerse oír. En este sentido, internet ha cambiado las reglas del famoso modelo socio-político de “voz y salida”: antes de internet los descontentos con una dictadura no tenían otra salida, si carecían de voz tradicional, que el exilio o el pataleo privado. Lo que internet aporta es la posibilidad de constituirse como una voz potente en las nuevas redes sociales sin que el gobierno pueda siempre erradicarlo pese a la infinidad de trabas que puede acumular. Incluso se puede ver obligado a tolerar el fenómeno, como prueba el caso de Yoani Sánchez o los blogueros chinos.

Lo segundo a resaltar es que internet ha cambiado de modo drástico dos importantes rasgos estructurales de los antiguos mass-media: la demora temporal de la retroalimentación, y la desigualdad entre emisores activos de información y receptores de la misma (entre periodistas y consumidores de su trabajo, para entendernos).

En la era pre-internet había un lapso de tiempo inevitable entre el acontecimiento y su difusión –que sólo radio y tv habían superado en determinados momentos-, y sobre todo entre su recepción y la reacción que podía motivar (el feed-back o retroalimentación). Internet ha suprimido ambas demoras al permitir la difusión de una información en el momento mismo de suceder y activar una conversación instantánea sobre el significado de la misma que incluye reacciones prácticas. Acabamos de ver ejemplos impresionantes de lo que esto significa en las rebeliones árabes y en el gran terremoto de Japón. Esta instantaneidad no sólo afecta a los medios tradicionales, incapaz de competir con la instantaneidad de internet y su enorme multiplicidad de voces y testimonios, sino que tiene efectos políticos al poner a los gobiernos ante fenómenos sin precedentes, como la información incesante e instantánea que incluye citas para manifestaciones, boicots, protestas y acciones similares convocadas a través de internet. El cambio del feed-back sería poco importante sin la añadidura de la supresión práctica de la distinción de los roles de informador y consumidor pasivo o de reacción diferida. Internet permite que cualquiera pueda escribir un blog, editar su propia web y participar en redes sociales, haciendo reversibles y simultáneos los papeles de emisor y receptor, convirtiendo la comunicación diferida de los mass media en una gigantesca conversación. Aunque algunos periodistas han desdeñado este fenómeno todo el tiempo que han podido, el desembarco de muchos de los más famosos en Twitter, y la conversión de los acontecimientos de las redes sociales en noticias destacadas (si bien sometidas a los filtros habituales) de los periódicos, confirma que la evidencia ha terminado por imponerse: Mahoma va a la montaña tras porfiar en que todo era tan plano como la página extendida de un periódico.

Ahora bien, la inmediatez de internet y la universalización de la información que permite no hace de la red una fuente prístina de verdades sin manipulación y de sinceras expresiones de legítimos intereses. De ninguna manera: internet no sólo permite engañar, manipular y abusar tanto como los medios tradicionales, sino que ofrece sus propios riesgos de perversión comunicacional y, por tanto, política. La creencia en que una noticia de autor anónimo en una red social siempre será más veraz que una ofrecida por un medio, un personaje conocido o un político, es un aviso de que la siempre delgada línea que separa rumor de noticia y versión de perversión ha adelgazado todavía más en internet. Como cualquier herramienta o instrumento, internet puede servir para cualquier uso que permitan sus propiedades, pero en sí mismo es amoral, apolítico e indiferente a valores de cualquier tipo. Quienes tienen puestas sus esperanzas en que internet alumbre por sí misma una nueva ciudadanía virtuosa y políticamente altruista, contrapuesta a la política degenerada de los profesionales, están tan acertados como quienes hubieran defendido que para educar sirve cualquier libro, se trate de Aristóteles o de una guía de teléfonos. Internet es un medio de comunicación revolucionario, pero como todos los medios es un instrumento ciego al servicio de un fin que le es ajeno.

Es cierto que algunas características de internet hacen más difícil el engaño, la manipulación o la simple mentira. Al ser muchísimos más numerosos los agentes activos en el proceso de comunicación, pues cada usuario es potencialmente un informador y analista activo, es más difícil, o imposible, conseguir el monopolio informativo típico de las dictaduras, como han confesado paladinamente Irán, China o Cuba al intervenir los correos electrónicos, censurar internet y restringir su uso libre. Pero la lucha por la neutralidad de la red pone de relieve que el peligro en los países democráticos no son tanto los denostados partidos y gobiernos como los grandes oligopolios informativos –asociados a los anteriores por tupidas redes de intereses comunes- que se niegan a considerar internet como el espacio de igualdad y libertad informativa que técnicamente puede ser… si hay voluntad política para que lo sea. Lo que de paso nos remite al hecho capital de que internet influye sobre la política y puede cambiarla, pero también ésta es fundamental para conseguir que no se malogren las mejores oportunidades de la red y ésta no sea colonizada y dominada por los mismos intereses que han convertido los medios de comunicación tradicionales en instrumentos al servicio no de la información veraz, sino del rumor, la profecía autocumpliente y la noticia manipulada.

En definitiva, comprender, proteger y potencias las propiedades políticas de internet –igualitarias y liberadoras en varios aspectos- parece exigir dos cosas: la primera, reconocer la instrumentalidad de internet y la supeditación de su calidad a la calidad del proyecto político; la segunda, que la política tiene poderosos instrumentos para desvirtuar las propiedades más igualitarias y liberadoras de internet, convirtiéndolo en otro campo de juego dominado por oligopolios viejos como la escritura misma, pero que por eso mismo el futuro de internet depende de la política casi tanto o más que esta de internet, como la Ley Sinde y otras decisiones políticas han venido a recordarnos.

Por Carlos Martínez Gorriarán

martes, 22 de marzo de 2011

Las Redes Sociales, una fuerte alternativa de información



En estos días es muy común escuchar de eventos que suceden en el país o en nuestra localidad, que por su magnitud, esperamos verlos en los principales medios de comunicación como son prensa, radio o TV, sin embargo nos sorprendemos, al darnos cuenta que no se comenta nada a ese respecto. Es por eso que me pongo a reflexionar sobre la información a la que tenemos acceso y me pregunto, ¿Quién decide que vemos y que no vemos?

Es común que los principales medios de información están controlados por algunas empresas y/o gobiernos y evidentemente, ellos deciden que comunicar y que no. Entiendo debe haber muchos motivos de diferente índole para que ellos tomen su decisión, pero no nos compete analizarlo.

Ahora bien, nos damos cuenta de acontecimientos que los principales medio no nos comunican, si bien sabemos que ellos mismo tienen presencia en diferentes Redes Sociales, suponemos que están enterados de la misma manera que nosotros nos enteramos por el mismo medio. Tal vez por cuestiones de espacio o algún otro interés esa información nunca llega a esos medios.

Frecuentemente nos sorprende que, noticias de poca trascendencia, comparado con lo que nos enteramos por comentarios o en las Redes Sociales, tienen una gran difusión en comparación con otros eventos de evidente trascendencia o bien nos damos cuenta que la noticia se maneja con otro contexto diferente al que se maneja en las redes.

En este aspecto, las Redes Sociales están superando a los medios tradicionales de información, mientras los grandes conglomerados de la información deciden que mostrarnos y que no, las Redes Sociales están, informando, corroborando o desmintiendo las notas que ellos nos muestran, inclusive vemos como las Redes Sociales son fuente de información para algunos medios, claro en algunas situaciones.

Este nuevo tipo de comunicación, en un principio fue desestimado, sin embargo al día de hoy se toma más en serio. Esto se debe a que las Redes Sociales se “auto-regulan”. Si bien es muy, pero muy, fácil comentar alguna nota que no es verdad, así como vuelan las primicias (ej. la muerte de Michael Jackson, así mismo se desmiente con la misma velocidad las noticias que no son reales.

Personalmente he sido testigo de este fenómeno, le ha mandado un twitt a un comunicador que esta al aire y lo comenta como una nota (no como un Tweet que le mando alguien) sin verificar si en realidad es verdad, pude haber dicho cualquier cosa, porque pasa eso?  Porque ahora hay más confianza es las Redes como fuente de información y además tienen otro aspecto que no es muy bien visto en los medios tradicionales, en las Redes Sociales se vale retractarse, WOW! Contra eso, es difícil que los medios tradicionales puedan competir, es mas cuando tienen que hacerlo, atribuyen que la nota era un rumor en una Red , principalmente Twitter o Facebook y comentan que ya se aclaró.

Y porque se “auto-regulan”?  Por el simple hecho de que no hay restricciones, en las Redes Sociales no hay un organismo que filtre la información que fluye por ellas, y por lo mismo, la verdad sale a flote. Personalmente considero que la mayoría de las personas siempre busca lo mejor para todos y los que tratan de dañar o perjudicar, gracias a dios, todavía son minoría.

El ser humano necesita comunicarse y compartir sentimientos.  Un ejemplo, si estamos en Facbook es como si estuviéramos en una reunión social, en una fiesta. Qué buscamos? Ser populares?, Relacionarnos?, Hacer amistades?, Hacer Negocios?, Quedar bien?, en cualquiera de los casos, si comentamos algo, lo último que deseamos es que alguien nos desmienta, en facebook estamos como en una reunión, pero nuestros comentarios están bajo el escrutinio de nuestros seguidores que invariablemente estarán conectados a internet y podrían investigar y corroborar lo que estamos comentando, por lo tanto, en impulso inicial es decir o comentar algo que no pueda ser cuestionable.
En las Redes Sociales, lo más valioso es el contenido, si aporta valor y es útil, trasciende, si no, se desecha, así de sencillo
Me llamó la atención una pregunta para el Foro Social Media en Facebook: “ Twitter es una Red Social o un Medio de Información?”  Desde mi punto de vista es ambos, tal vez no se creó como medio informativo, se está comportando como medio de información, pero de una forma totalmente nueva.

Desgraciadamente no está al alcance de todos, si bien los teléfonos celulares nos están acercando cada día más, la mayoría de la población esta ajena a estas “Herramientas de Información” en las que se han convertido las Redes Sociales.

Mi recomendación es que no descartes las Redes Sociales para informarte de lo que está pasando en tu país, en tu comunidad o en tu entorno, hoy en día, lo que nos muestran los medios, no necesariamente es lo más importante.

Por JoanKarlos

Fuente: dosensocial

Marketing: Las redes sociales en España y en el Mundo

jueves, 17 de marzo de 2011

Internet y la revuelta árabe

"¡Queremos libertad!"

Lo que está ocurriendo desde hace semanas en el mundo árabe es uno de esos fenómenos que moverán el andamiaje de la historia. Pero al margen de las consecuencias políticas que traerán estas revueltas y que solo podremos observar con detenimiento cuando pasen, al margen también de las consecuencias en el mercado energético y defendiendo que el futuro debería dirigirse hacia cotas aceptables de libertad, democracia y progreso económico, lo que sí que podemos asegurar es que internet ha sido clave para organizar protestas y esparcir el mensaje al mundo entero. Lo que en Occidente sirve a diario a millones de jóvenes para divertirse, en Libia por ejemplo, donde un tercio de la población tiene menos de 15 años y una proporción mucho mayor menos de 25, se ha utilizado para respirar libertad.

Según un estudio del Centro Internacional de Asistencia a los Medios de Comunicación (CIMA), en los países árabes las redes sociales han superado ya a los periódicos como fuente de información. En dicho informe se señala como solo Facebook tiene más usuarios (17 millones) que las 14 millones de copias de periódicos que se venden en la región. De todos los usuarios de redes sociales, cinco millones están en Egipto y las utilizan para poder seguir las noticias que más les interesan en lugar de dejarse guiar por el criterio de la prensa más oficialista. Y es que la mitad de la población se informa por internet frente a un 34% que lee la prensa escrita. Solo en dos semanas los usuarios de Facebook en el país gobernado hasta la fecha por Mubarak han creado 32.000 grupos. Además, según un estudio llevado a cabo por Google, en los últimos siete días lo que más se ha buscado en la red han sido noticias relacionadas con la revuelta en el mundo islámico, antes que música o imágenes.

Lo que están demostrando estos episodios es que las redes sociales no solo son capaces de informar a la opinión pública sino también de movilizarla, incrementar la transparencia y hacer tambalear a los regímenes. Los jóvenes de la revolución del 25 de enero, los que hicieron caer al dictador Mubarak, gestaron la hazaña en internet. Y es que la mayoría de los 160.000 blogueros que existen en Egipto tienen entre 25 y 30 años y el 30% de ellos escribe de política. Por este motivo, algunos gobiernos han acompañado en los últimos años la construcción de nuevas redes con otras medidas para controlar lo que se publica en la red, poniendo en el punto de mira a periodistas digitales. En Egipto, por ejemplo, hasta el momento existía un departamento de 45 personas encargadas exclusivamente de controlar lo que se publicaba en Facebook. Fue el caso del encarcelamiento del bloguero Andel Kareen durante cuatro años acusado de haber insultado al Islam y difamado contra Mubarak. Sin embargo, pese a esta represión, el número de blogs ha ido creciendo en los últimos años. En 2009, en los países árabes había activos alrededor de 35.000 blogs y a final de 2010 ya funcionaban unos 40.000. Frente al monopolio de los medios tradicionales, la región está viviendo una irrupción de nuevos medios digitales más libres y un incremento del interés por parte de los ciudadanos árabes, que se estima superen los 100 millones de internautas para 2015 frente a los 40 actuales.

La resistencia de Gadafi, las dimisiones de los presidentes egipcio y tunecino, las posteriores celebraciones del país se han podido seguir en directo a través de las televisiones, radios y páginas web de los diarios de todo el mundo pero lo más importante también a través de los comentarios, imágenes y vídeos que los protagonistas y espectadores de los acontecimientos han colgado en medios como Twitter, Facebook y Youtube.

En este último caso, solo en las primeras 24 horas después de la dimisión de Mubarak se habían subido 3.470 vídeos referidos a Egipto y 2.740 al líder derrocado. Entre los vídeos más vistos, las escenas de la gente en la plaza de Tahrir o las declaraciones del presidente de EE.UU.. En el caso de Túnez, los primeros días de la revolución, la foto que muchos internautas árabes eligieron para su perfil de Twitter fue la de Mohamed Bouazizi, el joven que se inmoló y que encendió la mecha de las protestas. Semanas después, cuando la plaza de la Liberación de El Cairo se llenó por primera vez de manifestantes, las fotos de Bouazizi fueron sustituidas por banderas. Por si fuera poco, desde que comenzara la revuelta de Egipto el consumo de los juegos on line en la zona ha descendido un 50%. Otro ejemplo, en Wikipedia, minutos después de confirmarse la dimisión de Mubarak, los editores ya habían cambiado la información y donde antes podía leerse "presidente de Egipto", pudo observarse "Hosni Mubarak, político y militar, fue presidente de la República Árabe de Egipto". Todo esto demuestra que la revolución digital crece veloz. La tercera parte de la población mundial ya es internauta. Facebook ha conectado a casi seiscientos millones de personas en todo el mundo. Los mensajes ya no son cosa de las operadoras, sino de Twitter, que procesa 60 millones al día. De Youtube, donde vemos a diario 1.900 millones de vídeos. En el fondo, subyace la idea de que la gente tiene ganas de crear. De comunicar. Las barreras de generación de contenidos se han reducido a la mínima expresión. Y en este punto, el concepto de actualidad puede que esté cambiando desde hace tiempo.

Poco a poco se ha ido estableciendo en las mentes la idea de que la importancia de los acontecimientos es proporcional a su riqueza en imágenes. O, por decirlo de otro modo, un hecho que se puede mostrar es más fuerte, más eminente que el que permanece invisible y cuya importancia es abstracta. Es el nuevo orden social. Las palabras o los textos no valen tanto como las imágenes. Y al concepto de actualidad se le une la transformación del concepto de la veracidad de la información. Ahora un hecho es verdad no porque responda a criterios, rigurosos y verificados en sus fuentes, que también; sino porque además todo el mundo se haga eco de él. Los jóvenes de Egipto, Túnez y Libia han conseguido que si algo pasaba, uno de ellos estaba allí para grabarlo y después contárselo al mundo. Hace un año, también se encontraban ahí pero no eran noticia. Hoy con internet, las cosas han cambiado.

Por Andoni Orrantia
Fuente: Deia

viernes, 11 de marzo de 2011

Tímido intelectual estadounidense creó "Guía práctica para revoluciones no violentas"

China, 1989. Esta imágen es el símbolo moderno de la resistencia no violenta.

A mitad de camino alrededor del mundo desde la plaza Tahrir en El Cairo, un envejecido intelectual se mueve en su desordenada casa de ladrillos en un barrio de clase trabajadora en esta ciudad. Su nombre es Gene Sharp. Encorvado y de pelo blanco a los 83 años, cultiva orquídeas, todavía no domina Internet y no parece un hombre peligroso.

Pero para los déspotas del mundo, sus ideas pueden ser fatales.

Pocos estadounidenses han oído hablar del señor Sharp. Sin embargo, durante décadas, sus escritos prácticos sobre la revolución no violenta – en particular “De la Dictadura a la Democracia”, una guía de 93 páginas para derrocar a los autócratas, disponible para su descarga en 24 idiomas – han inspirado a los disidentes en todo el mundo, incluso en Birmania, Bosnia, Estonia y Zimbabwe, y ahora en Túnez, Egipto y Libia.

Cuando el pasado 6 abril el Movimiento de la Juventud de Egipto estaba luchando por recuperarse de un fallido esfuerzo en 2005, sus líderes lanzaron unas “ideas locas” para derrocar al gobierno, dijo Ahmed Maher, su estratega principal. Así fue que ellos se tropezaron con el señor Sharp, mientras examinaban el movimiento serbio Otpor, sobre el que él había influido.

Cuando el independiente Centro Internacional sobre Conflictos No Violentos, que capacita a defensores de la democracia, se deslizó a El Cairo hace varios años para llevar a cabo un taller, entre los papeles que se distribuyeron estuvo el del Sr. Sharp “198 Métodos de Acción No Violenta”, una lista de tácticas que van desde las huelgas de hambre o los “desnudos de protesta” hasta la “revelación de las identidades de los agentes secretos.”

Dalia Ziada, un blogger y activista egipcio que asistió al taller y más tarde organizó sesiones similares por su cuenta, dijo que los alumnos se activaron tanto en las revueltas de Túnez como en las de Egipto. Dijo que algunos activistas tradujeron al árabe extractos de la obra del Sr. Sharp, de los que su mensaje de “atacar las debilidades de los dictadores” fue el más efectivo.

Peter Ackerman, un estudiante que asistió solo una vez al taller de Sharp, fue quien fundó el centro de la no violencia y dirigió el taller de El Cairo, cita a su mentor como prueba de que “las ideas tienen poder.”

El Sr. Sharp, puramente duro pero extremadamente tímido, se cuida de no tomarse el crédito. Él es más pensador que revolucionario, aunque en su juventud participó en protestas sentándose en barras de restoranes y pasó nueve meses en una prisión federal de Danbury, Connecticut, por objetar de conciencia la Guerra de Corea. Él no ha tenido contacto con los manifestantes egipcios, dijo, a pesar de que recientemente se enteró de que la Hermandad Musulmana había colgado en su sitio web su libro ”De la Dictadura a la Democracia”.

Gene Sharp.
Aunque viendo la revolución que derrocó a Hosni Mubarak, en señal de “aliento” dijo ”El pueblo de Egipto lo hizo, no yo.”

Él ha estado observando los acontecimientos en El Cairo por CNN desde su modesta casa en el este de Boston, que compró en 1968 por $ 150 más impuestos atrasados de su antiguo dueño.

Allí también funciona la sede de la Institución Albert Einstein, una organización que Sharp fundó en 1983 mientras celebraba seminarios en Harvard y enseñaba ciencias políticas en lo que hoy es la Universidad de Massachusetts en Dartmouth. La institución la forman él; su ayudante, Jamila Raquib, cuya familia huyó de la opresión soviética en Afganistán cuando tenía 5 años; una gerente de oficina a tiempo parcial y una perra Golden Retriever llamada Sally. En la pared de su oficina cuelga una pegatina que dice ”Gotov Je!” – serbio para “Ya se acabó!”.

En esta era de los revolucionarios por Twitter, la Internet tiene poco atractivo para el señor Sharp. No está en Facebook y no se aventurar en el sitio Web de Einstein. (“Yo debería”, dijo en tono de disculpa.) Si tiene que enviar un correo electrónico, consulta una nota escrita a mano por la Sra. Raquib adherida al cerrojo de la puerta cerca de su moderna Macintosh en un estudio lleno de libros y papeles. ”Para abrir un e-mail en blanco”, se lee: “haga clic una vez sobre el icono que dice” nuevo “en la parte superior de la ventana.”

Algunas personas sospechan que Sharp sea un pacifista radical de closet e izquierdista pues en la década de 1950 escribió para una publicación llamada “Peace News”, y porque una vez trabajó como secretario personal de A.J. Muste, un activista sindical y pacifista.  Pero él insiste en que superó sus propios principios y se describe como “trans-partidista.”

Con base a estudios de los revolucionarios como Gandhi, levantamientos violentos, luchas de derechos civiles, el boicot económico y similares, se ha concluido que la promoción de la libertad tiene que llevar una estrategia cuidadosa y una meticulosa planificación. El asesoramiento que la señora Ziada dice tuvo eco entre los líderes de la juventud en Egipto. La protesta pacífica es la mejor, dice él – no por razones morales, sino porque provoca la violencia para acabar con los autócratas. ”Si usted lucha con la violencia,” el señor Sharp dijo, “usted está luchando con las mejores armas de su enemigo, y puede ser un héroe valiente, pero muerto.”

Los autócratas aborrecen el señor Sharp. En 2007, el presidente Hugo Chávez de Venezuela lo denunció, y funcionarios en Myanmar, de acuerdo a los cables diplomáticos obtenidos por el grupo WikiLeaks, lo acusaron de ser parte de una conspiración para hacer estallar las manifestaciones destinadas a “derrocar al gobierno.” (Un año antes, un cable de la Embajada de los Estados Unidos en Damasco, Siria, señaló que los disidentes se habían entrenado en la no violencia mediante la lectura de los escritos del Sr. Sharp.)

En 2008, Irán presentó el señor Sharp, junto con el senador de Arizona John McCain y el demócrata financiero George Soros, en un video de propaganda animada acusándolo de ser de la CIA como agente “a cargo de la infiltración de Estados Unidos en otros países”, una afirmación que sus colegas encontraron ridícula.

“Él es generalmente considerado el padre de todo el campo del estudio de la acción estratégica no violenta”, dijo Stephen Zunes, experto en la materia en la Universidad de San Francisco. ”Algunas de estas historias exageradas que de él circulan por todo el mundo, donde lo acusan de iniciar las revoluciones y dirigir multitudes, son una broma. El trabaja mucho más en la investigación y el trabajo teórico que en la difusión de las mismas. ”

Eso no quiere decir que el señor Sharp no ha visto ninguna acción. En 1989, viajó a China para presenciar el levantamiento en la plaza de Tiananmen. En la década de 1990, se coló en un campamento rebelde en Myanmar por invitación de Robert L. Helvey, un coronel retirado del ejército que informaba a la oposición. Se conocieron cuando el coronel Helvey obtuvo una beca en Harvard y el militar pensó que el profesor tenía ideas que podrían evitar la guerra. ”Aquí estábamos en esta selva, leyendo el trabajo de Gene Sharp con la luz de las velas”, recuerda el coronel Helvey. ”Este tipo tiene una visión tremenda de la sociedad y la dinámica del poder social.”

No todo el mundo está tan impresionado. As’ad AbuKhalil, un científico político libanés y fundador del blog Angry Arab News Service, se indignó por una mención del Sr. Sharp en el New York Times del lunes. Se quejó de que los periodistas occidentales buscan un “Lawrence de Arabia” para explicar el éxito de los egipcios, en un intento colonialista de negar el crédito a los propios egipcios.

Sin embargo, mientras el perfil del Sr. Sharp parece estar en expansión, su instituto se está contrayendo.

El Sr. Ackerman, quien se hizo rico en banca de inversión después de estudiar con el señor Sharp, ha contribuido con muchos millones de dólares y así lo mantuvo a flote durante años. Pero hace aproximadamente una década, el Sr. Ackerman quería difundir las ideas de Sharp, y las suyas, de forma más agresiva. Él puso su dinero en su propio centro, que también produce películas e incluso un videojuego para entrenar a los disidentes. Una anualidad que compró todavía ayuda a pagar el sueldo del Sr. Sharp.

En el ocaso de su carrera, el señor Sharp, quien nunca se casó, se está desacelerando. Su voz tiembla y sus ojos azules crecen llorosos cuando está cansado. Renunció a conducir después de un accidente reciente. Él hace sus propias compras y su asistente, la Sra. Raquib, trata de seguirlo cuando el camino está congelado. Eso a él no le gusta.

Dice que su trabajo está lejos de terminarse. Acaba de presentar un manuscrito para un nuevo libro, “Diccionario de Sharp de poder y lucha: Terminología de la resistencia civil en los conflictos”, que será publicado este otoño por la Oxford University Press. Le gustaría que los lectores sepan que no fue él quien le puso ese título. ”Es un poco inmodesto”, dijo. Él tiene otro manuscrito sobre la obra de Einstein, cuyas propias preocupaciones sobre el totalitarismo lo llevaron a adoptar el nombre del científico para su institución. (Einstein escribió el prólogo del primer libro del Sr. Sharp, sobre Gandhi.)

Mientras tanto, mantiene una estrecha vigilancia sobre el Oriente Medio. Le llamó la atención la disciplina pacífica y tranquila de los manifestantes egipcios. Pero sobre todo por su falta de temor. ”Eso es directamente de Gandhi”, dijo Sharp. ”Si la gente no tiene miedo de la dictadura, es la dictadura la que está en problemas.”

Por cierto que todos sus trabajos están en español en las siguientes páginas, gracias a Iruña Urriticoechea, quien desde hace años es su admiradora y difusora de sus ideas


De La Dictadura a la Democracia
http://www.urru.org/papers/DelaDictaduraALaDemocracia.pdf

Métodos de acción Noviolenta
http://www.urru.org/papers/metodos_sharp.pdf

Los métodos de la acción noviolenta  (16) los métodos de protesta y persuasión noviolenta
http://www.urru.org/papers/dictadura_a_democracia_Apendice.htm

Carta de Gene Sharp a Hugo Chávez (inglés)
http://www.urru.org/papers/2007_varios/AlbertEinsteinInstituteChavez.pdf

La Lucha Política No Violenta, Criterios y Métodos
http://www.urru.org/papers/La_Lucha_Politica_NoViolenta_Criterios_y_Metodos_Gene_Sharp.pdf

 

Inglés:

The anti Coup
http://www.urru.org/papers/The_anti_Coup.pdf

There are Realistic Alternatives
http://www.urru.org/papers/TARA.pdf

Tomado de: Run Run 

Las acciones de sociedad civil

lunes, 28 de febrero de 2011

Internet y las revoluciones


Ahora le ha tocado el turno a Libia; la pelota está en el tejado y no sabemos de qué lado va a caer.

Todo empezó a mediados de diciembre, cuando el joven ingeniero informático Mohamed Bouazizi se quemó a lo bonzo ante la falta de oportunidades. Eso llevó a la revolución de los jazmines en Túnez, que derrocó a Ben Alí.

El siguiente paso se produjo en Egipto y acabó cayendo el sátrapa Mubarak.

Bahrein, Yemen, Argelia, han pasado a un segundo plano ante la violencia que ha llegado a adquirir la crisis libia. Gadafi, más de cuarenta años en el poder, se resiste a abandonarlo y no vacila en mandar disparar contra los manifestantes.

Pero ¿todo empezó a mediados de diciembre o había empezado mucho antes?

Hay quién dice, y tiene razón, que las revoluciones las hace el pueblo y no la tecnología. Pero ¿se habrían producido esas revoluciones si los pueblos no hubieran conocido otras maneras de vivir gracias a la televisión por satélite? ¿Se habría movilizado el pueblo a la misma velocidad sin la ayuda de redes spciales como Facebook o Twitter?

Seguramente no es casualidad que una niña egipcia se llame Facebook desde hace unos días. No sé si le gustará cuando sea mayor. No sé lo que será Facebook, la red social, cuando Facebook, la niña, sea mayor.

Este tema da para un análisis mucho más profundo que este simple post en un blog, pero parece que las nuevas tecnologías juegan un importante papel en la cohesión de los pueblos. De hecho los dictadores tratan de limitar el acceso y consideran a internet un enemigo más.

Los medios tradicionales en general jugaron un triste papel en los cambios recientes, ya que estaban muy unidos a los regímenes corruptos. ¿Les suena?

¿Cómo terminará la crisis libia? ¿Habrá cambios en Bahrein; en Argelia; en Yemen?

Pero mucho más allá ¿las nuevas tecnologías podrían contribuir a un cambio en Cuba?¿Puede cambiar la situación en Corea del Norte, el país más cerrado del mundo?¿Una China cada vez más rica, pero con tremendas diferencias sociales, mantendrá durante mucho tiempo esa extraña situación, con un partido comunista en el poder rigiendo una economía escandalosamente capitalista?

¿Seguirá internet propiciando importantes cambios políticos después de haber cambiado radicalmente nuestras sociedades?

Sólo tenemos que esperar.

Lo veremos.

Eduardo Madinaveitia

Tomado de: 20 minutos

viernes, 18 de febrero de 2011

La revolución egipcia: ¿Un modelo para Cuba?

¿Game Over Castro?

Una ola de revueltas populares desenmascara el carácter despótico de algunos regímenes y genera cambios de paradigma. ¿Podría el tsunami llegar hasta la isla de Castro?

"Internet es un campo de batalla". La frase pertenece a un experto cibernético cubano y fue dicha a un grupo de militares de ese país en junio de 2010, para instruirlos en el peligro que representaba la existencia de blogueros independientes y el acceso a las redes sociales, las herramientas por excelencia de la nueva generación de disidentes.

"Ahora tenemos un departamento para trabajar contra los blogueros", anunciaba el disertante en un video filtrado (más abajo), en referencia a la sección especial creada dentro del ministerio del Interior. Un clásico de los sistemas dictatoriales. Según él, tanto la "Revolución verde" de Irán como la "naranja" de Ucrania fueron creadas cuando las redes sociales convocaron a la gente a protestas callejeras y luego propagaron noticias sobre las mismas. Si aquellos procesos inquietaron a las autoridades cubanas, ¿qué decir de las recientes revueltas en el norte de África?



En concreto, el castrismo pone las barbas en remojo, consciente del riesgo de contagio cibernético del ánimo de revuelta que embarga por estos días en distintos países del mundo a ciudadanos hartos de la opresión y la censura.

Evaluando si lo sucedido en Túnez -donde la revuelta popular derribó al presidente autocrático Ben Ali- podía replicarse en Irán, una periodista iraní, Hamdam Mostafavi, explicaba que en el primer país fue la miseria la que empujó a los jóvenes a las calles; en Irán, en cambio, el móvil de la protesta de junio de 2009 que el régimen ahogó en sangre, fue la búsqueda de libertad.

Pues bien, en Cuba ambas reivindicaciones están presentes. A una cotidianeidad marcada por la lucha por sobrevivir en un país arruinado por la planificación económica y el cerrojo echado a toda iniciativa particular, se suma el adoctrinamiento continuo desde la primera infancia, el culto a la personalidad de Fidel y la negación de derechos tan básicos como el de libre expresión, asociación y circulación.

Hace tiempo que una nueva camada de disidentes cubanos, en su mayoría jóvenes que rondan la treintena, protagoniza una constante crítica al régimen y a la dureza de la vida cotidiana bajo un sistema que ha fracasado en el mundo pero que el castrismo se empecina en mantener en la isla a costa del bienestar de actuales y futuras generaciones.

Es un hecho que la comunicación virtual desafía el monopolio de la información al que son tan afectos estos regímenes dictatoriales. Cuba no es la excepción. Irónicamente, el castrismo acusa a los Estados Unidos de impedirle el acceso a Internet a la vez que censura los contenidos de la red y dificulta su uso a los propios ciudadanos cubanos.

La herramienta elegida por la juventud contestaría es la única posible, ya que todo otro medio de comunicación está sometido a un monopolio estatal sin fisuras. Es que el hombre fuerte de este régimen, Fidel Castro, le teme al poder movilizador de la información y por eso ha acaparado la palabra. Su retiro de la función pública, hace tres años, no ha modificado esto en lo esencial. Su hermano Raúl, en quien delegó la presidencia, pretende hacer tibias reformas económicas sin aflojar el puño de hierro que pretende encerrar la mente de los cubanos.

 El régimen anuncia ahora con bombos y platillos que con auxilio de la Venezuela de Hugo Chávez, la isla podrá por fin estar conectada a la red mundial superando el supuesto boicot de los Estados Unidos. Pero no se aclara que el acceso a Internet en Cuba está restringido al alto funcionariado y a algunos hoteles de lujo. Los blogueros cubanos son más leídos en el exterior que en el propio país.

En el único diario que circula en la isla -el Granma, órgano oficial del único partido existente, el comunista- pueden leerse titulares tales como: "Fidel siempre tuvo razón". Daría risa si no fuese que detrás de sus 50 años de dictadura se acumulan infinitos sufrimientos.

No será fácil revertir años de adoctrinamiento, de ausencia de práctica democrática, de miedo a decir lo que se piensa y de autocensura para sobrevivir.

El régimen castrista sabe que debe mantener el cerrojo en las conciencias e impedir el debate si quiere durar. Cualquier apertura democrática  implicaría el fin de los privilegios para una elite burocratizada, que no padece las privaciones de los demás ciudadanos.

Lo sabe bien Fidel Castro, por eso en 1989 condenó la perestroika y la glasnost, los procesos que llevaron a la caída del  régimen soviético, y se abroqueló en su sistema. Por eso dijo más adelante que el pluripartidismo era una "pluriporquería" y por eso desoyó el llamado de Juan Pablo II a que el mundo se abriese a Cuba y Cuba al mundo. Lo primero ha sucedido; hoy La Habana tiene relaciones diplomáticas con casi todos los gobiernos del mundo. Pero la respuesta de Fidel Castro fue encerrar aún más a los cubanos. La apertura no es su negocio sino su perdición.

Egipto es una lección tanto para el régimen como para el pueblo cubano. Al primero le indica que una liberalización informativa le sería fatal. Al segundo que las tecnologías de la información pueden ser una poderosa herramienta para acelerar la historia. ¿Quién aprenderá primero y mejor?

Tomado de: Infobae

sábado, 5 de febrero de 2011

Resistencia civil como modelo de acción política no violenta

Mohandas Ghandi.
El término de “resistencia civil” se utiliza a menudo como sinónimo mismo de la acción no violenta. Pero, ¿existe una diferencia entre ambas? Autores como Michael Randle1 consideran el concepto como una forma de llevar a la práctica la acción no-violenta. 
La Resistencia Civil es un tipo de acción política que se apoya en la utilización de métodos no- violentos. En buena medida puede decirse que el termino es sinónimo de otros como “acción no violenta”, “resistencia no violenta” y “poder popular” (people power). Abarca una amplia gama de actividades que requieren de un compromiso amplio y sostenido con el fin de desafiar al poder, una fuerza, una política o un régimen particular, de ahí el término "resistencia". El término "civil" en este contexto se refiere a lo que afecta a los ciudadanos o a la sociedad, lo que significa que los objetivos del movimiento son "civiles" ya que son ampliamente compartidos en el seno de la sociedad. "Civil" también indica que la acción en cuestión es de naturaleza no-militar o no-violenta.
La resistencia civil, con un gran recorrido histórico y muchos protagonistas, ha sido utilizada en variadas batallas de los tiempos modernos, por ejemplo, contra el colonialismo, la ocupación extranjera, golpes de estado, dictaduras, situaciones de fraude electoral, de corrupción, de discriminación racial, religiosa o sexual. Se ha utilizado no sólo contra el poder tiránico, sino también contra los gobiernos democráticamente elegidos en relación a cuestiones tales como el mantenimiento del orden constitucional, la preservación de la autonomía regional dentro de un país, la promoción las minorías, la protección del medio ambiente y la oposición a las guerras e intervenciones militares concretas.
Para que se de la resistencia civil han de darse varios mecanismos para el cambio y puede ejercerse mediante presión y el uso de la coacción, incluyendo el aumento de los costos asociados con el mantenimiento por parte del oponente de una política concreta, debilitando su capacidad para aplicar la misma política, o por drenaje total de sus fuentes de legitimidad y poder, ya sea nacional o internacional. Un objetivo de muchas campañas de resistencia civil es la de crear disensiones y deserciones dentro del régimen del adversario y sus bases de apoyo. Hay una variedad de formas de llevar a la acción la “resistencia civil”, entre ellas, las protestas, vigilias y peticiones, huelgas, boicots, sentadas, ocupaciones y el establecimiento paralelo de instituciones gubernamentales de facto. Las campañas de resistencia civil requieren una estrategia, es decir, un esfuerzo de proyección y dirección del movimiento y los elementos de la campaña. Esto no implica que el poder del enemigo, el blanco de la resistencia civil sea en sí evitar el recurso a la violencia. La resistencia civil ha sido utilizada efectivamente en muchos casos, cuando el oponente estaba dispuesto a usar la violencia.
 El término "resistencia civil" ha sido a menudo utilizado en relación con ciertos tipos de campañas no violentas. La resistencia civil es una especie de fenómeno global más amplio que la "acción no violenta". Entre otros cuasi-sinónimos de la resistencia civil se incluyen, la "resistencia pasiva", la "resistencia civil", la "desobediencia civil" y "Satyagraha". Cada uno de estos términos se refiere a sus propios usos y connotaciones. Sin embargo, la "resistencia civil" es el término general más adecuado para las luchas que son "civiles" en el sentido de que son de la calidad cívica en relación con los intereses y aspiraciones de la sociedad en su conjunto. El concepto aborda así mismo las reacciones de las poblaciones ante situaciones de injusticia. La resistencia de una población a una situación de conflicto responde a menudo a un sentimiento de injusticia compartido por toda o parte de la sociedad que llegado un momento se moviliza para reclamar sus derechos o para poner fin a una dominación coercitiva, sea esta ejercida por el régimen en el poder, o por una potencia extranjera invasiva.
Este tipo de resistencia civil puede ser armada. De ser así, la resistencia se traduce en actos de violencia y su estrategia incluye el acercar la acción al interés mediático, donde el uso de la violencia constituye a veces la única manera de ser escuchados. Sin embargo, este método presenta una limitación importante: la perdida de la legitimidad de la población y su reclamo a los ojos de la comunidad internacional donde, al final poco importan los principios, lo único que queda son los resultados de la violencia, el numero de muertos resultado de la acción de resistencia. Así, por ejemplo, los “hombres/mujeres bomba” palestinos que causan la muerte de civiles en territorio israelí y se clasifican como actos de terrorismo, tienen por objetivo final el alertar a la opinión publica internacional sobre la expropiación de tierras de la cual la población palestina es víctima. Estas demostraciones de resistencia violenta traen consigo una respuesta militar igual o mayormente violenta, legitimizadas igualmente a su vez por un Estado que argumenta defenderse de los ataques perpetrados sobre su territorio y que, en el caso del ejemplo, a la larga ha llevado a Israel a adjudicarse un derecho de injerencia en los territorios palestinos. La resistencia armada conduce a menudo a una represión nefasta para la población oprimida que busca la valorización de sus derechos.
La resistencia civil es, por lo tanto, mucho más eficaz cuando actúa de acuerdo a los principios de la no violencia. Rechaza toda forma de violencia que un grupo o individuos puedan llevar a cabo sea cual sea el argumento o la justificación para ello. Las formas de violencia pueden ser físicas y traducirse en actos de privación de libertad, tortura o ejecución. Pero también pueden estar latentes y ser por lo tanto más difíciles de demostrar y denunciar. La represión económica puede consistir en matar de hambre a una población mediante la imposición de un embargo, o bien expulsando de su empleo a los individuos comprometidos en una lucha. Por último, los procesos de exclusión de las minorías, bajo el principio del color de la piel, su creencia religiosa o cultura, ejercen una violencia psicológica enorme que viola los derechos humanos y la dignidad.
Para combatir estas situaciones de conflicto, la resistencia civil por la paz se basa en el concepto de la no violencia, una filosofía que deslegitima la violencia, promueve una actitud de respeto del otro en el conflicto y constituye una estrategia de acción política para combatir las injusticias. Este concepto difiere del pacifismo, a menudo identificado con la idea de no-fuerza, pasividad o resignación. La acción no-violenta por su parte expresa una 
demanda activa, apoyada por variadas formas de protesta.

Los partidarios de la resistencia no-violenta se pueden clasificar de acuerdo a dos tendencias:

- Aquellos que abogan por la no-violencia como método político y social, y que la consideran como un método real para alcanzar sus reivindicaciones;

- Aquellos que viven la no-violencia como una meta espiritual en si misma, estrechamente ligada a una práctica moral y/o religiosa.


¿Dónde y cuándo comenzó la Resistencia Civil?
Desde el s.XIX comenzamos a ser testigos de la generalización de formas de lucha no armada en los más variados contextos tanto políticos como culturales. En la actualidad podrá cuestionarse el impacto de la resistencia civil en varios casos, pero no podrá ponerse en entredicho la eficacia de la resistencia de las poblaciones por la paz. No obstante, la resistencia civil ha necesitado de muchas y variadas experiencias innovadoras para llegar a imponerse como medio para acelerar la resolución de conflictos.

Entre 1849 y 1867, la sociedad húngara se movilizo para demostrar su negativa a someterse a la anexión de su país por Austria. Bajo la autoridad de un hombre que predicaba la no violencia, Ferencz Deak, la población húngara obstaculizo el buen funcionamiento de la ocupación de Austria por menoscabar el proceso de producción y recaudación de impuestos. Gran parte de la sociedad estuvo involucrada en la resistencia: el clero con la resistencia activa de los pastores, los estudiantes se manifestaron vestidos de negro, el gobierno destituido que continuo reuniéndose clandestinamente y, en general, toda la población que mediante pequeños actos de resistencia desato la crisis del poder austriaco. El coste de la ocupación terminó siendo excesivamente elevado, y el territorio húngaro difícil de gestionar. En consecuencia, Austria decidió retirarse tras 18 años de ocupación.

Esta es una de las primeras grandes victorias de la resistencia popular contemporánea a la violencia (Resistencia húngara, 1849-1867). 

No será hasta comienzos de la década de los 20 cuando el concepto de no-violencia comienza a aparecer en la prensa escrita, en referencia a la lucha liderada por Gandhi contra el colonialismo británico. Gandhi definió las reglas de la acción no violenta en los siguientes términos: no enfadarse, aguantar la violencia del atacante sin contestar, someterse voluntariamente a la detención. Su lucha sentó las bases de la resistencia civil no-violenta y popularizaron esta estrategia, haciendo hincapié en su eficacia.

A partir de entonces han sido numerosas las luchas no-violentas que han tenido lugar en los diferentes continentes. La figura destacada de Martin Luther King en su lucha por el reconocimiento de la minoría negra en Estados Unidos termino por establecer la relevancia de la protesta no-violenta en la reivindicación de los derechos humanos. A partir de los años 50, el Premio Nóbel de la Paz recompensaría a aquellos entregados en esta vía, como por ejemplo el Dalai Lama en 1989 por su lucha contra la ocupación china del Tíbet, o en 1991 Aung San Suu Kyi, líder de la oposición democrática en Birmania. La popularidad de la acción resistente no-violenta continuará aumentando durante la segunda mitad del siglo XX, y estará dirigida principalmente contra los regímenes autoritarios o totalitarios, creciendo así su carácter universal.

El papel de la opinión publica
La influencia de la opinión pública es sin duda uno de los ingredientes clave del éxito de las acciones de la resistencia civil no-violenta. Los actores en ella se refuerzan mutuamente con el objetivo de “explotar” el choque emocional de dramatizar el conflicto, de suscitar una emoción en la opinión, de crear una unidad para presionar sobre el adversario.

Pero para que la mediatización sea difundida y llegue a formar parte de la opinión publica, es necesario pasar por acciones de tipo simbólico. El símbolo constituye un medio de expresión y de reagrupación, al tiempo que resulta difícil de destruir por la represión.

La resistencia no violenta debe además, en un momento u otro, abrirse al exterior para hacer de la comunidad internacional testigo de la relación entre dominados/dominantes, y hacer de la opinión publica una fuerza de contra-poder. La influencia de personas externas al conflicto que apoyan a la resistencia puede ser a menudo suficiente para debilitar la represión, sobre todo cuando la legitimidad de las autoridades que la ejercen comienza a ser cuestionada internacionalmente.

Cristina de Nicolás Izquierdo

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

1 Randle, Michael. Resistencia civil. La ciudadanía ante las arbitrariedades de los gobiernos, Editorial Paidós, Barcelona, España, 1998

Tomado de: Via Structura